El viceministro de Economía, Carlos González, expresó que resulta inusual que las calificadoras de riesgo emitan opiniones o cambios en las notas que otorgan a cada país, por considerar que se trata de una práctica “imprudente”, que puede influir positiva o negativamente en los resultados electorales.
Sus comentarios surgieron en respuesta al informe de Fitch Ratings que redujo la calificación de Panamá de BBB- a BB+ el pasado 28 de marzo.
Para Fitch, Panamá no ha hecho suficiente para reducir los gastos gubernamentales y limitar el tamaño de la deuda pública, mientras se enfrenta a menos ingresos recurrentes por el cese de la actividad de Minera Panamá.
Precisamente, en cuanto a la gestión fiscal, González precisó que “Panamá ha estado cumpliendo su meta fiscal y esto ha sido reconocido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), las calificadoras S&P y Moody´s y los inversionistas.
Carlos González, viceministro de Economía
“Fitch no le ha dado relevancia al esfuerzo que fue bajar de un déficit de 10.5% a 7.4%, luego a 4% y este año (2023) que estamos cerrando 2.97%”, dijo a través de un comunicado.
El déficit fiscal del sector público no financiero al cierre de 2023 fue de $2,462.5 millones.
Esta cifra, tal como dice el funcionario, equivale al 3% del producto interno bruto (PIB) nominal, estimado en $83,486 millones para 2023.
Pero Fitch destaca que el Gobierno cumplió con la ley de responsabilidad gracias a ingresos extraordinarios y maniobras contables. El cumplimiento de la norma fiscal fue una sorpresa, ya que se esperaba un déficit 4.5% del PIB.


