La última nota de la agencia Moody’s a la economía panameña afectó la calificación de cuatro empresas estatales, cuya perspectiva pasó de estable a negativa.
En octubre pasado, Moody’s afirmó las calificaciones de deuda sénior no garantizada y de emisor a largo plazo de Panamá en Baa2, pero advirtió que la falta de fondos en el programa de pensiones Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), de la Caja del Seguro (CSS), puede afectar la capacidad del país de obtener nuevos financiamientos.
Moody’s dijo que la falta de reformas en la CSS denota debilidades en la gestión de políticas y representa un factor que, si no se corrige, socavará materialmente el perfil crediticio de Panamá y afectará negativamente las perspectivas crediticias soberanas.
Esta preocupación llevó a la agencia calificadora a cambiar de estable a negativa la perspectiva que tiene sobre las emisiones del Aeropuerto Internacional de Tocumen, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) y la Empresa Nacional de Autopistas (ENA).

