De todos los meses de este año, solo en noviembre podría llover en cantidades más o menos similares a las registradas históricamente, así se consigna en el último Boletín Climático Estacional emitido por el Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (Cathalac). Diciembre también podría alcanzar estos niveles si la tendencia se mantiene.
Sin embargo, estos rangos siguen estando por debajo del acumulado de lluvia en Panamá, pero ayudarían a disminuirían la brecha con la precipitación histórica.
El promedio histórico de lluvias mensuales en el país es de entre 5mm y 25mm (milímetros). Cada mm se traduce en un litro de lluvia que cae en un metro cuadrado. Este registro es una medida vital para el tránsito canalero, pero también dependen de él los sectores agrícolas, por ejemplo.
El déficit de lluvias es la diferencia entre la precipitación registrada en cada mes y el registro histórico. Así, en el mes de julio llovió entre -100mm y -200mm en las provincias centrales y occidentales del país, así como en la provincia del Darién.
Este déficit de lluvias también afectó a casi toda la región centroamericana, específicamente las regiones norte y Pacífico sur de Guatemala, El Salvador, parte de Nicaragua y el norte de Costa Rica.
Lo que va del 2023, incluyendo agosto, han registrado valores muy por debajo de las lluvias históricas. Esto en parte, precisamente, al El Niño, que según las proyecciones, podría extenderse hasta febrero del próximo año.
Sin embargo, por El Niño, las lluvias -aunque pocas- vienen acompañadas de fuertes vientos y a menudo con mucha intensidad. Esto se agrava con el inicio de la temporada de huracanes en el Atlántico Tropical, lo que traería una fuerte actividad ciclónica entre los meses de septiembre y noviembre.
El boletín climático augura que el aumento de lluvias en los próximos meses sería elevaría los niveles de reserva de los lagos de la cuenca del canal de Panamá, que se han visto mermados limitando el calado de los barcos en los últimos meses.
De acuerdo a la directora del Instituto de Meteorología e Hidrología, Luz Graciela Calzadilla, la intensidad de lluvias aporta a las cuencas, aunque no lo suficiente para que se recuperen los embalses y las fuentes de agua porque estas vienen con fuertes vientos.
Calzadilla informó también que el embalse de Bayano está actualmente 5 metros por debajo de su nivel normal, al igual que Changuinola, el cual está “muy deprimido”. En contraste, el lago Alajuela, que alimenta al Canal de Panamá, está “recuperándose”.
El boletín de Cathalac plantea una alta probabilidad de un aumento mayor en la temperatura del océano por las corrientes que trae El Niño, lo que devendría en un “El Niño fuerte”.

