La OCDE advirtió este miércoles 1 de diciembre que la variante de la Covid-19 Ómicron puede ser una amenaza para la recuperación económica global y recortó sus proyecciones para el crecimiento mundial en 2021, abogando por una distribución más rápida de las vacunas.
La economía mundial podría crecer 5.6% este año, anticipó en sus proyecciones la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), es decir un retroceso de 0.1 puntos en comparación sus anteriores previsiones hechas en septiembre.
En tanto, las proyecciones para la actividad en 2022 siguen acorde a sus anteriores pronósticos de una expansión de 4,5%.
El organismo indicó en esta actualización de sus pronósticos que los focos de baja vacunación pueden terminar siendo el “caldo de cultivo” de formas más letales del virus.
Este informe no contiene estimaciones sobre el surgimiento de la variante Ómicron, detectada hace unos pocos días y cuyas consecuencias para la economía mundial todavía son inciertas.
En la conferencia de prensa para presentar el informe, la economista jefa de la OCDE, Laurence Boone, expresó sus preocupaciones.
“Estamos preocupados por el hecho de que esta nueva variante, Ómicron, agrega incertidumbre al clima ya existente, lo que puede representar una amenaza para la recuperación” económica, afirmó la economista.
El organismo señaló la existencia de “realidades económicas muy diferentes” entre distintas regiones y estimó que “la recuperación seguirá siendo precaria” mientras no se distribuyan vacunas en todo el mundo.
El informe de este organismo con sede en París indicó que la recuperación global sigue en marcha, pero que ha perdido “impuso”.
La OCDE indicó que seguía siendo “cautelosamente optimista” sobre la recuperación.
Sin embargo, advirtió que las desigualdades en los sistemas de salud, las políticas públicas, las dificultades de trabajadores de algunos sectores y un alza de los precios más duradera a lo anticipado son “preocupaciones clave”.

