¿Es Venezuela un país seguro para invertir? ¿hay garantías y seguridad jurídica? ¿qué riesgos implica para el capital privado? parte de estas preguntas fueron contestadas en el conversatorio “Venezuela: retos, oportunidades y perspectivas de inversión”, organizado por La Prensa junto a AV Securities y Hamilton Reserve Latam, en un contexto regional marcado por cambios económicos y nuevas oportunidades de capital.
Eduardo Fortuny, director de Fortuny y Asociados, exvicepresidente de BNH Casa de Bolsa y especialista en gestión de portafolios de alto rendimiento, en su conferencia expuso el panorama sociopolítico y económico en el que se encuentra el país luego del 3 de enero tras la salida de Nicolás Maduro, y el inicio del tutelaje del gobierno de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la administración “transitoria” de Delcy Rodríguez.
Para comenzar a contestar todas las interrogantes, Fortuny primero deja claro: “somos un país tutelado [Venezuela] en este momento. Nuestras reservas internacionales están controladas por la Reserva Federal de Estados Unidos. Toda la exportación petrolera, minera, va a cuentas controladas por la Reserva Federal. El oro del Banco Central está controlado por sanciones y por el Banco de Inglaterra”.
El especialista en análisis de entorno y estrategia de mercado, Eduardo Fortuny, durante el conversatorio de Venezuela sobre los retos, oportunidades y perspectivas de inversión, mencionó que: “Somos ahora un país tutelado por Washington… nuestras reservas internacionales y… pic.twitter.com/zHt49dvUQe
— La Prensa Panamá (@prensacom) April 15, 2026
Menciona que si algún agente económico, es decir empresas, emprendedores o una persona, desea hacer un negocio en Venezuela que involucra el movimiento de divisas, debe conseguir antes, una autorización específica de la OFAC, la Oficina de Control de Activos Financieros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
En ese contexto, Fortuny advierte que el atractivo de Venezuela como destino de inversión no puede analizarse bajo los parámetros tradicionales. “Si tú necesitas seguridad jurídica perfecta para invertir en Venezuela, probablemente cuando llegue esa seguridad, ya no habrá oportunidad”, señaló, al explicar que el actual escenario combina alto riesgo con potenciales retornos significativos por lo que recomienda aprovechar la conyuntura para ganar parte del mercado.
El analista subrayó que el país atraviesa una transformación estructural impulsada por factores externos y decisiones económicas que redefinen su modelo productivo.
“Esto es una economía que se reconstruye desde el sector privado, con inversión masiva de capital”, afirmó, al tiempo que destacó que sectores estratégicos están migrando hacia esquemas de participación privada.
“El tema estratégico no es el petróleo de hoy, es el acceso a las reservas”, indicó, al recordar que Venezuela posee una de las mayores reservas del mundo, lo que la posiciona nuevamente en el tablero energético internacional.
Incluso, aseguró que “Venezuela sola, con una fracción de su petróleo, puede cubrir la demanda insatisfecha del mundo en los próximos años”.
A nivel interno, el especialista describió un cambio en la percepción del país por parte de su propia población y del mercado. “Venezuela pasó de compartir problemas a compartir la esperanza”, sostuvo, al referirse a las expectativas de recuperación económica, impulsadas por una eventual apertura y mayor flujo de inversión extranjera en la que hay un optimismo muy alto.
Sin embargo, también advirtió que el proceso no estará exento de dificultades. “Si a usted no le gusta la carrera de obstáculos, no mire para Venezuela”, dijo, al recalcar que el entorno seguirá marcado por desafíos operativos, regulatorios y políticos. En ese sentido, resumió el escenario con una frase clave: “el problema para unos es la oportunidad para otros”.

Además, indicó que aunque muchos esperaban un cambio en la administración gubernamental, la realidad es que según el plan de Trump para Venezuela, la prioridad es arreglar primero la economía y en algún momento se dará esa transición política deseada.
“La reconstrucción de Venezuela la harán los venezolanos”, indica al señalar que mucho talento que está aún en ese país y los que están en el exterior llegarán con este nuevo panorama.
Fortuny enumeró lo que a sus juicios son los ocho sectores claves para aprovechar a invertir en Venezuela:
1. Petróleo y gas: el eje de la recuperación
El sector energético lidera las oportunidades de inversión, impulsado por la apertura a capital privado y la necesidad de aumentar la producción. Venezuela cuenta con una de las mayores reservas del mundo, lo que la convierte en un actor clave en el nuevo mapa energético global.
“Esto apunta a convertirse a Venezuela en una economía petrolera de intensa inversión de capital. Esto puede derivar en 10 años de crecimiento económico sostenido por arriba de dos dígitos, vista la magnitud de la inversión que aquí se tiene que hacer”, expresó Fortuny. Hay cálculos de alrededor de no menos de $20 mil millones en necesidades de inversión en la próxima década solo en el sector petrolero.
2. Servicios petroleros e industria auxiliar
Más allá de la extracción, existe un amplio espacio para empresas de soporte: mantenimiento, repuestos, logística, transporte, catering y hasta servicios básicos. La reactivación del sector demandará una red completa de proveedores.

3. Sector financiero y banca
El sistema financiero venezolano presenta un rezago importante, lo que abre oportunidades para crecimiento acelerado. Se espera una expansión del crédito, servicios bancarios y financiamiento corporativo en una economía basada en inversión privada. “El sector financiero va a crecer 20 o 40 veces porque está muy por debajo de su tamaño natural”, recalcó.
4. Logística, puertos y transporte
El aumento del comercio y la inversión requerirá modernizar puertos, aeropuertos y cadenas logísticas. La ubicación estratégica del país también abre espacio para integrarse nuevamente a rutas regionales. “Los puertos y aeropuertos se van a trancar; habrá que rehacer sus capacidades para volver a la normalidad”, precisó.
5. Comercio y consumo masivo
Con una eventual mejora del poder adquisitivo y el retorno de migrantes, el consumo interno podría experimentar un repunte. Sectores como alimentos, salud y productos básicos ya muestran señales de recuperación.

6. Infraestructura y servicios públicos
La necesidad de rehabilitar sistemas eléctricos, agua, telecomunicaciones y transporte representa una de las mayores oportunidades de inversión, especialmente bajo esquemas de participación privada.
7. Bienes raíces e inmobiliario
El mercado inmobiliario enfrenta una sobreoferta tras la salida de millones de venezolanos, pero también abre oportunidades en alquiler, reconversión de espacios y nuevos desarrollos adaptados a una demanda distinta.

8. Turismo y servicios asociados
El eventual retorno de la diáspora con más de 7 millones de venezolanos en el extranjero y la reactivación económica podrían dinamizar el turismo, tanto interno como internacional, generando oportunidades en hotelería, transporte y experiencias.
Fortuny lanzó una advertencia clara a quienes aún dudan si apostar por el mercado venezolano: no participar también implica un riesgo. “Si tú no participas en la recuperación del consumo en Venezuela y pierdes ese market share en la región, puedes terminar fortaleciendo a tu competencia y poniendo en riesgo otros mercados”, señaló.
En ese sentido, precisa que más allá de la decisión individual de invertir o no, será la dinámica competitiva la que obligará a muchas empresas a asumir el riesgo y entrar en Venezuela para no quedarse fuera de una eventual recuperación económica.


