La mayor reestructuración de deuda en Brasil está en duda por las restricciones establecidas para contener el coronavirus.
La unidad de construcción de Odebrecht, S. A., que busca una reestructuración extrajudicial de 3 mil millones de dólares tras incumplir con su deuda, ha pospuesto el proceso para obtener el consentimiento de los bonistas, según personas familiarizadas con el asunto.
Se necesitaba posponer a medida que las partes involucradas se ajustan a las reglas de trabajo en casa establecidas en respuesta al aumento de las infecciones, dijeron las personas, pidiendo no ser identificadas porque las conversaciones son privadas.
La mayoría de los inversionistas están en Nueva York y será más difícil contactarlos, dijeron las personas, y agregaron que el plan es tratar de comenzar el proceso en unos 30 días.
La sociedad controlante, que se declaró en quiebra en junio, está tratando de aprobar su propio plan para la reestructuración de 98 mil millones de reales (18 mil 600 millones de dólares) en una de las primeras reuniones virtuales de acreedores, según Eduardo Munhoz, un abogado que asesora a Odebrecht.
El 23 de marzo, un juez autorizó el voto de los acreedores mediante una audiencia virtual para que las partes involucradas no tuvieran que reunirse.
En su primera reunión en línea, el 31 de marzo, la compañía propuso la votación para el 14 de abril. Los acreedores que representan a 13 de las 20 compañías involucradas lo aprobaron, mientras que otras siete votaron a favor del 22 de abril. Un juez decidirá sobre la fecha.
Ambas compañías se enfrentan a condiciones favorables para su aprobación, dijeron las personas.

