Varios países de Europa occidental, entre ellos Francia y España, seguían luchando ayer contra devastadores incendios forestales, desencadenados por una ola de calor que podría batir récords de temperatura en los próximos días.
En España, cerca de 20 incendios forestales seguían activos y fuera de control en distintos puntos del país, del sur al norte.
En Galicia (noroeste) los fuegos arrasaron unas 4,400 hectáreas durante la semana, según las autoridades. Y en la región de Málaga (sur), solo pudieron regresar a sus casas 300 de las 3,000 personas evacuadas de manera preventiva.
En Portugal, el país vecino, solo se consideraba activo un gran incendio, cerca del municipio de Chaves, en el extremo norte del país. Está “prácticamente controlado” en el 90% de su perímetro, según Protección Civil.
Sin embargo, casi todo el territorio portugués presentaba ayer un riesgo “máximo”, “muy alto” o “elevado” de incendios, especialmente las regiones interiores del centro y del norte.
En Grecia, las autoridades decidieron evacuar de manera preventiva siete pueblos en una zona de la prefectura de Rétino, en la isla de Creta.
En Francia, la situación es crítica. En el suroeste del país, los bomberos siguen luchando contra dos incendios que arrasaron cerca de 11,000 hectáreas desde el martes en la región de Burdeos, una superficie equivalente a la de París.
Según la agencia meteorológica Météo-France, las temperaturas podrían alcanzar los 40 ºC en esa zona. Las autoridades prevén que hoy lunes sea el día “más caluroso para el oeste del país”, con temperaturas que podrían superar los 40 ºC en las regiones de Bretaña, Baja Normandía, Aquitania y Occitania occidental.
Las temperaturas no bajan tampoco en el Reino Unido, donde las autoridades emitieron la primera emergencia nacional por calor extremo. Esta alerta “roja” implica un “riesgo para la vida”.
