La Organización Marítima Internacional (OMI) acordó una nueva estrategia para eliminar las descargas de desechos plásticos al mar provenientes de los buques a más tardar en 2030, durante la reunión del Subcomité de Prevención y Lucha contra la Contaminación (PPR 13), celebrada en Londres del 9 al 13 de febrero.
El plan, que deberá ser aprobado formalmente en abril por el Comité de Protección del Medio Marino (MEPC 84), actualiza la estrategia adoptada en 2021 y refuerza las medidas para reducir la contribución del transporte marítimo a la contaminación por plásticos en los océanos.
La nueva hoja de ruta reafirma el compromiso de la OMI de reducir la basura plástica marina procedente de todos los buques, incluidos los pesqueros. Entre sus objetivos figuran mejorar la eficacia de las instalaciones portuarias de recepción de desechos, fortalecer el cumplimiento de las normas internacionales y ampliar la cooperación técnica entre países.

Además, el plan busca aumentar la concienciación pública y la formación de la gente de mar, fortalecer la cooperación internacional y mejorar el conocimiento sobre la contribución del sector marítimo a la contaminación por plásticos.
Nuevo código para el transporte de pélets plásticos
Durante la reunión, el Subcomité recomendó avanzar en la elaboración de un nuevo código obligatorio para el transporte marítimo de pélets de plástico en contenedores, ante los riesgos ambientales asociados a su derrame en el mar.
La propuesta sugiere que este instrumento se incorpore como obligatorio bajo el Convenio MARPOL y/o el Convenio SOLAS.
Regulación de emisiones y nuevos combustibles
En materia de contaminación atmosférica, el Subcomité acordó enmiendas al Código Técnico sobre los NOx 2008 para adaptarlo al uso de combustibles sin contenido de carbono o con bajo carbono, como el hidrógeno y el amoníaco.
Los cambios actualizan los métodos de ensayo de motores para reflejar las nuevas tecnologías, ya que los procedimientos actuales se basan en la medición del carbono en los gases de escape. Las enmiendas serán elevadas al MEPC 84 para su aprobación.

Asimismo, se aprobaron proyectos de modificación al Anexo VI del MARPOL para exigir que los nuevos buques tanque que transporten crudo instalen dispositivos de presión y vacío que permitan controlar la liberación de compuestos orgánicos volátiles (COV), con el fin de reducir la contaminación atmosférica.
Aguas sucias y sentinas: nuevas reglas
El Subcomité también avanzó en reformas al Anexo IV del MARPOL, que regula la descarga de aguas sucias, con la introducción en principio de un libro de registro específico y planes de gestión obligatorios.
En paralelo, acordó enmiendas al Anexo I que permitirán la eliminación de aguas de sentina oleosas mediante “evaporación forzada” en buques de arqueo bruto igual o superior a 400 toneladas que cuenten con sistemas integrados de tratamiento.
La medida establece directrices técnicas y requisitos de registro para garantizar que el proceso no genere contaminación marina.
Debate sobre carbono negro y Ártico
Los delegados también mantuvieron discusiones técnicas sobre el concepto de “combustibles polares”, en el marco de los esfuerzos para reducir el impacto del carbono negro en el Ártico.
Se invitó a los Estados miembros a presentar nuevas propuestas en 2027, tomando en cuenta la prohibición vigente del transporte y uso de fueloil pesado en el Ártico y las regulaciones existentes sobre calidad de combustible.
La reunión fue presidida por Anita Mäkinen, de Finlandia, y sentó las bases para la posible creación de un marco jurídicamente vinculante sobre incrustaciones biológicas, con el objetivo de prevenir la propagación de especies acuáticas invasivas a través de los cascos de los buques.


