Los contratos laborales registrados en las estadísticas oficiales reflejan, hasta el mes de octubre, 199 mil 752 acuerdos pactados.
Aunque la data indica un alza del 8.8%, cuando se comparan las cifras de 2022 con las de 2021 en el mismo periodo, todavía el país reporta un 39% menos que en el mismo período del 2019, antes de la pandemia.
De acuerdo con la información de la Contraloría General de la República, el mes de mayor movimiento fue marzo, cuando se tramitaron 23 mil 549 pactos laborales, seguido de octubre, con 21 mil 388.
Sin embargo, la mayoría de los acuerdos laborales siguen siendo por un tiempo definido o por obra terminada, lo que indica que no se trata de plazas sostenibles en el tiempo.
Entre ambas categorías, por obra y por tiempo definido, se acumularon 128 mil 186 contratos, de un total de 199 mil 752. Esto, sin contabilizar los que ahora se clasifican como tramitados digitalmente, cuya temporalidad se desconoce.
Los contratos registrados en el país no se pueden interpretar en su totalidad como nuevas plazas de trabajo, ya que son una mezcla de un nuevo acuerdo laboral o de plazas que puede suceder a una destitución o una renuncia.
Estos registros, no obstante, se han convertido en un termómetro que le mide la rigidez o el empuje que está experimentando el mercado laboral.
De acuerdo con informes de la Contraloría General de la República, la proporción de trabajadores que gana menos de $600 mensuales es más del doble de los que ganan $1,500 o más.
En abril pasado, de las 203 mil 253 personas que declararon estar desocupadas, el 82.2% declaró buscar efectivamente trabajo, hacer gestiones concretas y estar disponibles por si les sale un trabajo.

