First Quantum Minerals intentó enviar un mensaje de calma al mercado financiero al hablar en la mañana de este martes 10 de enero con un grupo de inversionistas sobre el estatus del proyecto Cobre Panamá en el contexto de alcanzar un nuevo contrato de concesión con el Estado panameño.
Tristan Pascall, director ejecutivo de First Quantum Minerals, dijo que están preparados para acordar, e incluso superar, los objetivos que el Gobierno delineó en enero de 2022 relacionados con los ingresos, la protección ambiental y las normas laborales.
Esto incluye un mínimo de $375 millones por año en ingresos para el Gobierno, compuestos por impuestos corporativos, incluyendo impuesto sobre la renta y una regalía basada en ganancias del 12% al 16%, precisaron los ejecutivos de la compañía.
La minera explicó a este medio que estos $375 millones se empezarían a pagar de forma inmediata a partir de que empiece a regir el nuevo contrato.
En lo que respecta al reconocimiento de incentivos fiscales por las inversiones previamente realizadas, estaría por pactarse el mecanismo que se aplicaría para hacerlos efectivos a favor de la minera.
Es aquí donde estaría por verse lo que pacte el Gobierno y la empresa, pero en teoría no serían más de $35 millones al año, de acuerdo a lo adelantado por Pascall, dando pistas de lo que ha representado el escollo más importante de la negociación en su última etapa.
La compañía, dijo, ha renunciado a $250 millones que ya tenían de créditos fiscales a su favor.
*Esta nota se modificó a las 3:00 de la tarde de hoy martes 10 de enero. La versión anterior decía que Minera Panamá empezaría a pagar la totalidad del monto acordado con el Estado a partir de 2026.
La empresa aclaró que First Quantum Minerals y Minera Panamá están preparados para acordar, e incluso superar, los objetivos que el Gobierno delineó en enero de 2022 relacionados con los ingresos, la protección ambiental y las normas laborales. Esto incluye un mínimo de $375 millones por año en ingresos del Gobierno, compuestos, incluyendo impuesto sobre la renta y una regalía basada en ganancias del 12% al 16%, con protecciones a la baja alineadas con la posición del gobierno.


