Panamá abrió oficialmente este martes una licitación pública internacional para otorgar la concesión del Servicio de Comunicaciones Personales para un tercer operador de telefonía móvil, informó la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP).
De acuerdo a la entidad, esta medida busca dinamizar las tarifas para los usuarios y acelerar la transformación digital de Panamá mediante el despliegue definitivo de redes de última generación, tras años de una marcada concentración del mercado, el cual se redujo de cuatro a solo dos operadores activos.
Aseguran que el anuncio llega en un momento estratégico. descartando que el mercado local esté saturado, pese a las 5 millones de líneas móviles activas.

Por el contrario, sostiene que la alta demanda de los consumidores exige nuevas alternativas comerciales en un mercado donde el segmento prepago representa el 79% del total de usuarios.
Este grupo es considerado altamente dinámico y sensible a las tarifas competitivas. A esto se suma el histórico de portabilidad numérica en el país, que acumula más de 5.5 millones de transacciones desde 2011, demostrando la constante disposición de los panameños a cambiar de proveedor en busca de mejor precio, cobertura y calidad, señala la ASEP´.
Para atraer a grandes consorcios internacionales, el Estado panameño incluyó incentivos técnicos y económicos de alto nivel:
Espectro clave: Asignación inicial de 40 MHz de espectro radioeléctrico en bandas medias.
Tecnología avanzada: Capacidad para desplegar una arquitectura 5G Stand Alone (SA) desde su fase inicial.
Costos competitivos: Condiciones económicas de asignación calificadas como las más competitivas de la región.
Infraestructura base: El nuevo operador aprovechará una red nacional con cobertura móvil del 96% de la población y acceso a 4G para el 86% de los habitantes.
La institución destaca que como destino de inversión, Panamá se ve reforzado por su estabilidad jurídica y su economía dolarizada, lo que elimina el riesgo cambiario para los capitales extranjeros.
Asimismo, su condición de hub digital, respaldada por múltiples cables submarinos internacionales y una robusta infraestructura de centros de datos, permite proyectar operaciones con un alcance que trasciende las fronteras locales, señala la ASEP.


