El aumento de las tensiones en Medio Oriente llevó a Panamá a advertir a su flota mercante sobre los riesgos de navegación en una de las rutas marítimas más sensibles del comercio mundial.
A través de un aviso dirigido a capitanes y operadores, la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) pidió reforzar las medidas de seguridad en los buques que enarbolan pabellón nacional y que operan o transitan cerca de Irán, Israel, el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán y el Estrecho de Ormuz.
La advertencia se produce en momentos de una creciente inestabilidad geopolítica en la región, considerada estratégica para el transporte marítimo internacional, ya que por sus rutas transita una parte significativa del suministro energético global y del comercio de mercancías.
Las autoridades marítimas instaron a las tripulaciones a incrementar la vigilancia a bordo, reforzar los protocolos de protección y revisar los planes de seguridad de los buques conforme a las normas internacionales. También se recomendó evaluar con cautela las rutas de navegación y evitar, cuando sea posible, las zonas consideradas de mayor riesgo.
Panamá mantiene uno de los registros de buques más grandes del mundo.


