El Gobierno Nacional adjudicó $240.9 millones en letras del Tesoro a 12 meses durante la segunda subasta realizada en 2026, informó el Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá (MEF).
La colocación estuvo compuesta por $240.2 millones en ofertas de primera vuelta y $750 mil en una segunda ronda, como parte del programa de financiamiento del Estado mediante instrumentos de deuda de corto plazo.
Las letras del Tesoro son títulos de deuda emitidos por el Gobierno que permiten obtener financiamiento en el mercado local. Los inversionistas compran estos instrumentos con descuento y reciben su valor completo al vencimiento, en este caso, a un plazo de 12 meses.
Según el MEF, la subasta recibió ofertas por $366.9 millones, más de siete veces el monto indicativo inicial de $50 millones, lo que evidencia una fuerte demanda por parte de inversionistas para estos instrumentos financieros.
En total se presentaron 46 ofertas competitivas por $181.7 millones y 22 ofertas no competitivas por $185.2 millones, con la participación destacada de inversionistas institucionales y de los creadores de mercado del programa de Letras del Tesoro.
El precio de corte de la subasta se ubicó en 95.76%, superior al registrado en la subasta de febrero de 2026.
El rendimiento promedio ponderado alcanzó 4.347%, lo que representa una reducción de 18 puntos básicos frente a la subasta anterior, una señal de que el costo de financiamiento para el Estado se está moderando en el mercado local.
La colocación se realizó en un entorno financiero internacional mixto. De acuerdo con el MEF, la tasa SOFR a 12 meses aumentó 4 puntos básicos y el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a corto plazo subió 7 puntos básicos.
En contraste, el indicador de riesgo país EMBIG para Panamá se redujo 8 puntos básicos, lo que refleja una mejora en la percepción de riesgo sobre la economía panameña en los mercados internacionales.
El Ministerio señaló que esta evolución respalda su estrategia de reducir gradualmente la brecha entre las tasas del mercado internacional y el mercado local, con el objetivo de fortalecer el desarrollo del mercado doméstico de deuda pública.
Según el MEF, la sobresuscripción registrada en esta segunda subasta del año confirma la confianza de los inversionistas en los fundamentos macroeconómicos del país y en la estabilidad de sus finanzas públicas.


