El secretario nacional de Energía, Rodrigo Rodríguez, adelantó este martes 14 de julio que para 2027 se realizarán dos licitaciones eléctricas de potencia y energía, que incluirán sistemas de almacenamiento con baterías, un aspecto que tendrá una participación importante en el proceso.
Rodríguez hizo el anuncio en la apertura del foro Energyear Centroamérica 2026, que se realiza en la ciudad de Panamá, al tiempo que indicó que el Programa de Licitaciones está en proceso de revisión y que el nuevo esquema con las capacidades requeridas y las tecnologías elegibles se anunciará en noviembre o, a más tardar, en diciembre de este año.
Los montos de referencia de las nuevas licitaciones también serán anunciados a finales de año.
Es sabido que en Panamá el uso de almacenamiento con baterías está algo atrasado. Por un lado, crece con fuerza en hogares, comercios, hoteles y proyectos aislados, impulsado por la caída de los precios y por la necesidad de contar con un suministro más estable.
Sin embargo, en el segmento de generación eléctrica a gran escala, el país todavía espera una reglamentación detallada que permita despejar vacíos técnicos, comerciales y operativos que frenan nuevas inversiones.
En 2024, la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) aprobó un procedimiento para incorporar sistemas de almacenamiento con baterías en el sistema principal de transmisión y otro para clientes finales con carga crítica.
La normativa aprobada por la ASEP permite conectar sistemas de almacenamiento con baterías a la red principal de transmisión para apoyar la operación del sistema eléctrico. Estos equipos permiten almacenar energía durante períodos de baja demanda o alta generación y liberarla cuando el sistema la necesite.
Además, la regulación reconoce el uso de estas baterías como una herramienta para mejorar la estabilidad de la red y facilitar la integración de fuentes renovables, al aportar respaldo rápido ante variaciones en la oferta o la demanda de electricidad.
Es decir, en generación todavía falta el nivel de detalle más sensible: el reglamento de operación y las metodologías que definirán cómo participan estas baterías, cómo se calcula su aporte, cómo se remuneran y qué garantías tendrán los inversionistas.
El ingeniero Cristóbal Samudio, consultor del sector energético, explicó que el almacenamiento de energía mediante baterías será determinante para maximizar el aprovechamiento de la generación de electricidad proveniente de fuentes renovables, como la solar y la eólica.
Indicó que esta tecnología permite almacenar la energía generada durante las horas de mayor radiación solar para utilizarla en los periodos de mayor demanda, especialmente en la noche. Además, reduce la necesidad de operar plantas térmicas que utilizan diésel, búnker o gas natural licuado (GNL), lo que contribuiría a disminuir los costos de generación y ejercer presión a la baja sobre las tarifas eléctricas.
También destacó que las baterías fortalecen la estabilidad del sistema al responder de forma casi inmediata ante fallas, con lo cual se aporta reservas de energía y ayuda a reducir interrupciones del servicio.
Sin embargo, advirtió que el desarrollo de este mercado dependerá de que Panamá establezca un marco regulatorio con reglas claras, estables y bien diseñadas, que brinde certeza jurídica y económica a los inversionistas y permita atraer capital para impulsar los proyectos de almacenamiento de energía.

