Panamá salió al mercado internacional para una operación financiera que permitió la recompra de $2,970 millones en bonos en circulación, priorizando una estructura que maximiza la reducción del saldo de la deuda y optimiza el perfil de vencimientos futuros.
“Estamos reemplazando deuda antigua y más costosa por deuda nueva en condiciones más favorables. Recompramos casi $3,000 millones en bonos con vencimientos más cercanos y tasas de interés más altas, y los sustituimos por dos nuevos bonos con vencimientos en 2034 y 2038, a tasas más bajas y por un monto menor”, explicó a La Prensa, el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman.
Chapman añadió que “el resultado es cuádruple: reducimos el saldo total de la deuda, disminuimos la presión de vencimientos en el corto plazo, bajamos el costo promedio de financiamiento y reducimos el pago anual de intereses, fortaleciendo así el perfil financiero del país”.
El Ministerio de Economía y Finanzas detalló que se logró una reducción neta de aproximadamente $204 millones en el saldo de la deuda pública, además de generar una disminución estructural cercana a $30 millones anuales en el gasto por intereses.
El despacho de Felipe Chapman indicó que esta transacción fortalece la sostenibilidad fiscal y mejora el perfil financiero del país.
Así fue la operación
La oferta pública de recompra recibió propuestas por $8,900 millones, mientras que la nueva emisión de bonos registró una demanda superior a $13,000 millones, reflejando la confianza de los inversionistas internacionales en la estabilidad macroeconómica de Panamá y en su estrategia de consolidación fiscal.
Como parte de la operación, el país aceptó aproximadamente $2,970 millones en bonos en circulación, priorizando una estructura que maximiza la reducción del saldo de la deuda y optimiza el perfil de vencimientos futuros.

La transacción fue financiada mediante la emisión de nuevos bonos con vencimientos en 2034 y 2038, con cupones de 5.2% y 5.6%, respectivamente, incorporando esquemas de amortización que contribuyen a una gestión más ordenada y sostenible de las obligaciones financieras del Estado.
El MEF reiteró en un comunicado que la operación permite reducir el saldo total de la deuda pública, disminuir el costo promedio ponderado de financiamiento, mejorar el perfil de vencimientos al reducir riesgos de refinanciamiento, generar ahorros fiscales permanentes y fortalecer la sostenibilidad fiscal en el mediano y largo plazo.
Autorización previa
El anuncio de la recompra por casi $3,000 millones se da en paralelo a una autorización del Consejo de Gabinete el pasado 9 de febrero, para emitir hasta $6,000 millones en bonos globales, que podrán utilizarse no solo para la recompra de deuda, sino también para otros mecanismos de manejo de pasivos como canjes, refinanciamientos o prepagos, según lo publicado recientemente en la Gaceta Oficial.

El Ejecutivo señaló que las actuales condiciones del mercado son propicias para comenzar con estas emisiones y que la medida contribuirá a ordenar el perfil de vencimientos y reducir el costo financiero de la deuda pública.
Aunque se han logrado ahorros en intereses y mejoras en el perfil financiero, el saldo total de la deuda pública ascendió a $59,349 millones en diciembre de 2025, lo que representó un incremento neto de $444.7 millones respecto al período anterior, evidenciando el desafío fiscal que enfrenta el país. Con la actual recompra, el MEF indica que se logró reducir la deuda en más de $200 millones.


