Panamá detuvo la exportación de energía a Centroamérica en un intento de resguardar las fuentes para el consumo interno, ante la escasez de lluvias proyectada para los próximos meses, incluso, durante una parte de 2024.
La Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) confirmó que las exportaciones de electricidad hacia el mercado centroamericano están suspendidas desde el 10 de mayo, y por el momento, se desconoce una fecha para retomar los despachos hacia la región.
En promedio, el 6% de la generación mensual de país se estaba exportando hacia Centroamérica.
De acuerdo con Carlos Mosquera Castillo, gerente de Etesa, la suspensión de las exportaciones son parte de las acciones que venía tomando la empresa, ante la posibilidad de que este año se concretara el fenómeno de El Niño, tal como ocurrió el 8 de junio pasado, cuando la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), confirmó la presencia del evento climatológico.
La NOAA detalló que los consensos de los modelos internacionales de predicción señalan, con probabilidades mayores al 90%, que El Niño se fortalecerá durante este año. Además, el fenómeno se extenderá durante 2024.
En Panamá, el fenómeno de El Niño provoca disminución de las lluvias en las regiones ubicadas en la vertiente del océano Pacífico y aumenta el número de días consecutivos sin lluvia.
El fenómeno climático se asocia a un incremento en la temperatura del aire y disminución de la humedad relativa, en consecuencia, se acelera el proceso de evapotranspiración y aumenta la evaporación sobre el suelo, los cuerpos de agua y embalses.
En 2016 el país fue golpeado por el fenómeno, provocando pérdidas por más de 100 millones de dólares en el sector agropecuario. La Organización Meteorológica Mundial clasificó ese año como el más caluroso de la historia.
“Hacemos un llamado a la sociedad panameña en que es necesario ahorrar energía, porque vamos a tener un verano largo. Hay que usar los focos que sean necesarios, los televisores encendidos cuando se estén viendo, abrir las refrigeradoras solo cuando sea necesario. El ahorro de la energía nos va a ayudar enormemente a soportar este período”, señaló el gerente de Etesa.
El pasado 4 de mayo, la demanda superó por sexta vez en lo que va del año, el máximo registrado en 2022, al situarse en 2,171 megavatios. Esto significa que los panameños están teniendo mayores requerimientos de energía, en especial para los acondicionadores de aire.
En materia de capacidad instalada, incluyendo las plantas autogeneradoras conectadas a la red, el país supera los 4 mil megavatios, suficientes para satisfacer la demanda, pero de registrarse una caída drástica de las lluvias, el potencial hidroeléctrico del sistema podría caer drásticamente.
Según datos del Centro Nacional de Despacho, el 51% de la generación en los últimos días fue aportada por centrales hidroeléctricas, mientras que un 43% se obtuvo de plantas termoeléctricas. El resto de la energía fue producida por centrales solares y eólicas.
El gerente de Etesa indicó que las lluvias de las últimas semanas ha permitido que el embalse en la cuenca del Atlántico, específicamente en Changuinola se haya recuperado en un 90%, mientras que la central hidroeléctrica de Fortuna en el Pacífico, se mantiene en un 60% de su capacidad, producto de menores precipitaciones.

