Panamá busca fortalecer su posición como centro regional de litigios marítimos, arbitraje y procesos especializados vinculados a la navegación y la logística.
“Panamá tiene una ventaja comparativa única por la integración natural que existe entre el derecho marítimo y toda la actividad logística y portuaria que se desarrolla en el país”, destacó Edwin Antonio Mendoza Flórez, vicepresidente de la rama panameña del Instituto Iberoamericano de Derecho Marítimo (IIDM).
Destacó que en el país convergen puertos, navieras, operadores logísticos, aseguradoras y profesionales especializados, lo que permite que los abogados comprendan de manera más amplia la realidad operativa de la industria marítima.

Mendoza señaló que esa interacción permanente entre el sector marítimo y el jurídico fortalece la capacidad del país para atender litigios y procesos complejos vinculados a la navegación internacional. “No se trata solo del conocimiento académico del derecho. El valor agregado de Panamá está en que los profesionales pueden conocer de cerca cómo funciona la operación marítima, desde el movimiento de carga hasta las dinámicas portuarias y los contratos internacionales”, explicó.
El especialista sostuvo que el escenario internacional obliga a los países marítimos a mantenerse en constante actualización regulatoria, especialmente ante las disposiciones impulsadas por la Organización Marítima Internacional (OMI).
“La industria cambia constantemente y los abogados marítimos tienen que evolucionar al mismo ritmo. Los nuevos convenios, enmiendas y regulaciones impactan directamente las operaciones y también la forma en que se desarrollan los litigios”, indicó.
Añadió que Panamá tiene el potencial de consolidarse como un centro regional de derecho marítimo y resolución de conflictos, gracias a la experiencia acumulada de sus tribunales especializados.
“La jurisdicción marítima panameña ha permitido desarrollar capacidades técnicas importantes en procesos como arrestos de buques, reclamaciones por bunker, contratos de fletamento y aseguramiento de pruebas. Eso fortalece la confianza internacional en el sistema”, destacó.
Sobre el trabajo de la nueva directiva del IIDM en Panamá, Mendoza adelantó que uno de los principales objetivos será acercar a los profesionales del derecho a la realidad operativa del sector marítimo y logístico.
“Queremos que los abogados conozcan más de cerca la problemática que ocurre en la práctica, porque eso permite una mejor preparación al momento de participar en un juicio marítimo o en un proceso de aseguramiento de pruebas”, puntualizó.

