El primer semestre del año 2023 marcó un alza de 8.8% en el producto interno bruto en comparación al mismo periodo del año pasado. En cifras reales, esto se tradujo en el intercambio de bienes y servicios por $.38,100.6 millones, unos $3,070.5 millones más que el primer semestre de 2022.
De acuerdo a la Contraloría, el primer trimestre del año registró una dinamismo mayor aumentando en 9.3% vs el mismo periodo del año pasado, mientras que en el segundo trimestre (de abril a junio) el crecimiento fue de 8.2%, lo que conjugados dan 8.8% para la primera mitad del año.
Entre abril y junio tuvieron un mejor desempeño en la actividad económica la construcción, los permisos, el comercio al por mayor y menor, la industria manufacturera, electricidad y agua, restaurantes, transporte terrestre con incrementos de pasajeros en el Metro y MiBus en 15.7% y 6.1%, respectivamente; los aforos de corredores en 11.4%, las telecomunicaciones, servicios financieros, inmobiliarias y empresariales.
En contraste, las actividades que bajaron en proporción esos meses incluyeron los servicios de salud, la generación de energía hidráulica en 37.9% y el sacrificio de ganado vacuno, que bajó un 2.8%.
Por otro lado, actividades como el transporte aéreo también se incrementaron, al igual que los peajes del Canal de Panamá, que aportaron 15% más en este periodo.
También las exportaciones de banano subieron 33.3%, de pescado en 30.6% y en menor proporción -pero también al alza- estuvieron las actividades portuarias.
Registraron disminución las exportaciones de concentrado de cobre y sus minerales con un volumen de 90,086 toneladas producidas, cantidad menor al mismo período del año anterior y las exportaciones de camarones disminuyeron en 16.9% según los datos revelados por el Instituto de Estadística y Censo (INEC) este viernes.
Este crecimiento se espera se ralentice al cierre del año como efecto de las protestas masivas en contra del contrato minero, cuyos cierres causaron daños a distintos sectores económicos como el turismo, el agro y el comercio en general.
El Banco Mundial vaticina que el año cierre en un crecimiento por el orden de 6.3% para Panamá, subrayando siempre como principal desafío la pendiente reducción de la desigualdad.
Por su parte, el Fondo Monetario Internacional actualizó su proyección del 5% al 6% hace dos meses, igualmente en contextos previos a la crisis por el contrato minero.
La eventual actualización a términos más realistas que incluyan los efectos de los eventos recientes en la proyección de crecimiento también será medular sobre el monto del presupuesto general del Estado para el próximo año, cuya cifra no se conoce todavía, a menos de un mes para que cierre este año fiscal.

