La economía panameña experimentó un crecimiento de 5.5% en el producto interno bruto en el primer semestre del año, impulsada por una mayor actividad del comercio, el Canal de Panamá, sector logístico, algunas actividades de exportación entre otras.
Durante el segundo trimestre del año, el Producto Interno Bruto (PIB) alcanzó los $20,069.2 millones, un aumento de 6.4% frente al mismo periodo de 2025.
El principal impulso provino del sector transporte, almacenamiento y correo, que creció 12.8% entre abril y junio.
El INEC atribuyó este resultado al buen desempeño de las operaciones del Canal de Panamá, el transporte terrestre, al igual que al aéreo y las actividades portuarias. En el caso del Canal, los ingresos por peajes aumentaron 13.6% a precios corrientes, asociado al incremento en el número de tránsitos diarios.
Al cierre de junio y desde octubre de 2025, período que corresponde a los 9 meses del año fiscal 2026, el Canal acumuló 9,568 tránsitos de buques de alto calado, de los cuales 6,888 se registraron en las esclusas panamax y 2,680 en las esclusas neopanamax.
Esta cantidad de tránsitos acumulados, representó un incremento de 6.3% o 570 tránsitos adicionales, con respecto a los 8,998 tránsitos reportados entre octubre de 2024 y junio de 2025 referidos al año fiscal 2025.
El movimiento portuario también mostró una recuperación, con un aumento de 4.1% en los contenedores TEU, 127.4% en carga general y 4.1% en carga a granel durante el trimestre. Además, el transporte terrestre registró mayores pasajeros movilizados: MiBus aumentó 12.9% y el Metro de Panamá 7.6%.
Otro de los sectores con mayor dinamismo fue el comercio al por mayor y menor, con un crecimiento de 11.6% en el segundo trimestre. Este desempeño estuvo relacionado con mayores importaciones de combustibles, alimentos, bebidas, maquinaria, equipos y materiales de construcción, además del incremento en las ventas minoristas de alimentos, textiles, ferretería y pinturas.
El sector agropecuario también tuvo un resultado positivo, con un crecimiento de 9.6%, favorecido por el desempeño de cultivos agrícolas, el repunte del banano —cuyas exportaciones aumentaron 242.6% en volumen— y una mayor producción pecuaria.
No obstante, el crecimiento no fue uniforme. La actividad de información y comunicación cayó 1.8% en el segundo trimestre, debido a una menor demanda en servicios de telefonía móvil, internet y televisión por cable. Fue la única actividad económica reportada con variación negativa en ese periodo.

La construcción tuvo un crecimiento más moderado de 1.3%, explicado por el avance de edificaciones privadas residenciales y no residenciales, mientras que la ejecución presupuestaria en obras públicas de infraestructura disminuyó. En el acumulado enero-junio, esta actividad creció 4.5%.
El resultado refleja una economía apoyada principalmente en las actividades relacionadas con el comercio y la conectividad internacional, mientras otros segmentos avanzan a un ritmo más moderado.
Araúz: el crecimiento económico no se traduce automáticamente en bienestar
El economista Carlos Araúz consideró que el crecimiento del PIB es una buena noticia y resulta necesario para impulsar políticas públicas, pero advirtió que “el crecimiento económico no se traduce en bienestar”. Señaló que el país debe mirar otros indicadores, como la pobreza multidimensional, la desigualdad y la calidad de vida de los panameños.
Araúz destacó que Panamá mantiene una capacidad de crecimiento asociada principalmente a la logística, los puertos y el Canal, además del comportamiento de las exportaciones. “Panamá tiene esa particularidad que crece”, afirmó, al señalar que el país ha mantenido crecimiento durante las últimas dos décadas, con excepción del periodo de pandemia.

El economista planteó que el desafío es lograr que ese crecimiento llegue a los hogares. “¿Cómo hacemos para que el micro, el bolsillo, lo que pasa en mi familia y en mi hogar reciba ese beneficio del crecimiento económico?”, cuestionó. En ese sentido, señaló la necesidad de generar empleo formal y promover que los emprendedores salgan de la informalidad.
También advirtió sobre la necesidad de avanzar en competitividad, transparencia, rendición de cuentas, administración de justicia e infraestructura. A su juicio, si no se producen cambios estructurales, “vamos a seguir siendo un país increíblemente rico para un increíblemente reducido número de personas”, situación que, según planteó, alimenta la desconfianza y la desigualdad.
Finalmente, Araúz calificó el resultado económico como una “buena noticia”, pero advirtió que podría quedarse únicamente en un resultado positivo de corto plazo si no se acompañan las cifras con reformas. “Va a quedar sólo en eso, en un aplauso temporal, si no sabemos implementar los cambios necesarios en sostenibilidad y en estructura”, sostuvo.

