Quienes estén tramitando comprar una vivienda nueva por primera vez tendrán que presupuestar ahora dinero extra para pagar el 2% del Impuesto a las Transferencias de Bienes Inmuebles (ITBI), que estuvo por más de 50 años exonerado y solo se cobraba a viviendas usadas o del mercado secundario.
Para tener una idea del impacto del cobro de esta tasa, que deberá pagarse a la hora de tramitar una vivienda con el promotor, una persona que opte por un apartamento o una casa de $75,000 debe dar un abono aproximado de $3,000, más $1,000 adicionales por el ITBI, para un total de $4,000.
“Los panameños que ganen por arriba de los $1,500 mensuales son los que podrían ahorrar para el abono y pagar el impuesto, pero les tomaría aproximadamente 10 meses completar ese dinero, porque también tienen parte de su ingreso comprometido”, explicó el economista Eric Molino Ferrer, al presentar las implicaciones del impuesto en Convivienda.
El 2% de ITBI para viviendas nuevas se estableció en la reforma de la Ley de Intereses Preferenciales, al quedar eliminada la medida que permitiría la deducción y exoneración a la que se tenía derecho para viviendas nuevas.
Para los representantes del Consejo Nacional de la Vivienda (Convivienda), esta medida saca prácticamente del acceso a adquirir una vivienda al 72% de la población que gana por debajo de los $1,000 mensuales, porque no tienen capacidad ni ingresos suficientes para completar ni el abono ni el dinero que se requiere para asumir el pago del impuesto.
“Ese impuesto jamás se había cobrado a las viviendas nuevas y era un incentivo para que las personas pudieran acceder a soluciones habitacionales. Ese impuesto va a desmotivar a las personas a adquirir viviendas, y a los desarrolladores y promotores a construir”, alertó Elisa Suárez, directora de Convivienda.

Según datos de Convivienda, 81% de las ventas de viviendas está en el rango de unidades habitacionales que cuestan hasta $120,000, segmento que en el año 2024 era el 92% pero ha perdido terreno por lo problemas de financiamiento con tasas subsidiadas. 16% de las ventas se da en unidades habitacionales por enciam de los $120,001 y hasta los $359,000 y solo 3% oara viviendas de $350,001 en adelante.
“Este impuesto va afectar a las familias de menos poder adquisitivo”, insistió Suárez, al indicar que debe revisarse de nuevo a ley para lograr la exoneración para viviendas nuevas como estaba desde hace 50 años.

A este panorama, se suma la falta de más empleo productivo y sostenible. “Hay una pérdida de empleo formal con 105 mil empleos perdidos en el interior del país y muchas familias no tienen empleos fijos para poder adquirir una vivienda”, expresó René Quevedo, experto en el mercado laboral.
El presidente del gremio, Norberto Delgado, recalcó que por cada $1 en inversión en el sector de la construcción se generan en la economía $2.34 y se recaudan $0.24, pero si se aplica el impuesto a los bienes inmuebles a las viviendas nuevas, en lugar de generar más recaudación se dejarán de percibir recursos porque habrá menos construcción y menos ventas de viviendas.
Cálculos económicos estiman que por el ITBI se esperan recaudar en 10 meses $37 millones, pero al aplicarlo a las viviendas nuevas, se dejaría de percibir por Impuesto al Consumo (Itbms) y por impuesto sobre la renta $13.5 millones, por la cantidad de obras que no se construirán y las unidades que se dejarán de colocar.
Se vendieron menos viviendas
En 2025, por la indefinición de la Ley de Intereses Preferenciales, la paralización del financiamiento por parte de los bancos tanto públicos como privados, debido a los retrasos en los pagos del Estado del subsidio, y la incertidumbre por la ley, las ventas de viviendas nuevas se redujeron.
Solo se entregaron el año pasado 4,020 unidades, una caída de 34.38% si se compara con las 6,126 unidades que se vendieron en 2024, según datos de Convivienda.
“Muchos proyectos se paralizaron en 2025 y las personas no pudieron optar a financiamiento con tasas de intereses preferenciales”, recalcó Elisa Suárez.
Para este año 2026, Convivienda proyecta ventas por $634.75 millones para colocar alrededor de 5,530 unidades habitacionales.
Sin embargo, la aplicación del Impuesto a los Bienes Inmuebles puede atentar contra esas aspiraciones y dejar a muchas familias por fuera del mercado inmobiliario, en un país donde el déficit habitacional es de 180 mil viviendas.


