El presupuesto general del Estado para la vigencia fiscal de 2022 –el cual asciende a $25,294.7 millones– fue aprobado la tarde de este martes 26 de octubre en tercer debate por el pleno de la Asamblea Nacional.
Recibió 54 votos a favor y 4 en contra. No hubo votos de abstención.
Durante el tercer debate, los diputados se refirieron a la conveniencia e inconveniencia del proyecto, elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
El diputado Leandro Ávila, del oficialista Partido Revolucionario Democrático (PRD), dijo que si bien está a favor del presupuesto para el próximo año, cree que pudo ser mejor. Ávila criticó la forma en que se continúa elaborando los presupuestos, ya que, a su juicio, es un “método surrealista”.
Y es que las instituciones “desde sus oficinas refrigeradas van haciendo sus presupuestos y no están palpando las necesidades de las comunidades”. Lo ideal, agregó Ávila, es que se haga un presupuesto de “abajo hacia arriba”, por ejemplo, que se elabore a partir de las discusiones con los Consejos Provinciales, ente integrado por representantes de corregimiento, alcaldes y diputados.
“La mayoría de los colegas [diputados] se queja de la falta de recursos en sus circuitos”, añadió el perredista.
Por su parte, el diputado independiente Edison Broce dijo que espera que se mantenga el límite de responsabilidad fiscal por debajo de 4%, como establece el proyecto aprobado. “Eso sería lo positivo. Se lograría confianza”, agregó.
Otro aspecto positivo que destacó Broce es que se aumentó de manera global un 18% más al presupuesto de salud y 12% para educación. No obstante, dijo que al irse al detalle se observa que una buena parte del dinero se va en el pago de planilla.

Solo en la Caja de Seguro Social (CSS) se destina $127 millones para el pago de personal, sostuvo.
De manera global, añadió, se destina $4 mil millones para el pago de planilla y $3 millones para gasto de telefonía celular. “¿Cómo es posible eso? El secretario del secretario tiene teléfono pagado por el Estado”, indicó.
Broce resaltó “avances” en los presupuestos asignados para el Órgano Judicial, el Ministerio Público, Senacyt y Aduanas.
En tanto, el diputado independiente Juan Diego Vásquez también destacó algunos puntos, como el aumento del presupuesto a la Universidad de Panamá, que en estos momentos construye la sede para San Miguelito; y el aumento al Ifarhu.
Igualmente señaló como positivo el incremento a educación. Sin embargo, consideró que estos presupuestos se deben elaborar en base a metas. A su juicio, de nada vale darle más dinero a una entidad, en este caso el Ministerio de Educación, si se desconoce cómo será la cobertura para el próximo año y si se podrán recuperar las clases perdidas debido a la pandemia. “Eso es, por decir, botar la plata”, dijo.
Vásquez indicó que hay instituciones que tendrán un bajo presupuesto o similar al de este año, como el Instituto Nacional de la Mujer, la Secretaría Nacional de Discapacidad, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, la Autoridad de Innovación Gubernamental y la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa.

