Venezuela, que ha acumulado en 2022 el mayor crecimiento económico de su historia reciente, tiene a 9 de cada 10 de sus habitantes en la pobreza, una estimación que, según expertos, se espera mejore un poco este año, pero sin grandes cifras, ya que siguen presentes múltiples factores que auguran la continuidad de las privaciones para la mayoría de la población.
El país con las mayores reservas probadas de petróleo conmemoró ayer el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza con una brecha difícil de cubrir de cara a 2030, cuando Naciones Unidas prevé haber subsanado el problema que en Venezuela se acentuó con seis años de recesión, devaluación monetaria y cuatro años de hiperinflación, entre otras causas.
Mientras el país celebra cuatro trimestres consecutivos de crecimiento económico, la pobreza sigue tan presente que la ONU aprobó un plan de respuesta humanitaria con el que espera apoyar este año a 5.2 millones de venezolanos en condiciones extremas.
El 94% de la población está bajo el umbral de la pobreza, de los cuales, el 76.6% vive esta situación en miseria, según la Universidad Católica Andrés Bello.
Así, las estimaciones muestran que el 65% de los hogares viven sin lo mínimo, en el extremo donde se juntan todos los males. Un tercio de la población (la mayoría pensionistas y empleados públicos) está hundida en pobreza extrema al percibir cerca de $15 mensuales, en un país donde se necesitan cerca de $500 al mes para los gastos elementales.
