¿Cuándo estará disponible el seguro para los turistas? Esa es una de las principales interrogantes que mantiene en vilo al sector privado de turismo en Panamá, que ve en este instrumento no solo un respaldo para quienes visitan el país, sino una herramienta de promoción internacional frente a destinos regionales con cifras de visitantes muy superiores.
La Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) busca reactivar el llamado seguro al turista, un beneficio que promete atención médica gratuita a visitantes y panameños residentes en el exterior, con cobertura durante los primeros diez días de estadía y elegibilidad hasta los 86 años de edad, siempre que ingresen legalmente al país por los puntos habilitados.
De acuerdo con los pliegos y con información divulgada por la ATP, la póliza contempla atención médica por accidentes o enfermedades no preexistentes, hospitalización, gastos médicos, medicamentos, asistencia ambulatoria, traslados internos, repatriación, indemnización por muerte accidental y apoyo para el traslado de familiares en casos graves.

También incluye asistencia médica las 24 horas, orientación legal en situaciones vinculadas a robos o accidentes, gastos odontológicos de urgencia, alojamiento en caso de reposo forzoso y apoyo para el retorno anticipado al país de origen cuando la condición médica lo amerite, dentro de los límites establecidos.
Este seguro, diseñado como un diferenciador competitivo para Panamá, fue licitado nuevamente después de que entre 2011 y 2014 se ofreciera una póliza similar bajo contrato de cuatro años, que benefició a más de 7 mil personas, con un costo superior a los ocho millones de dólares para la ATP.
La licitación más reciente enfrentó un proceso demorado que terminó dilatando la adjudicación: cuatro aseguradoras presentaron propuestas, pero observaciones y reclamos técnicos llevaron a la ATP a ordenar un nuevo análisis de tres de esas ofertas.

En ese proceso, Internacional de Seguros S.A. fue identificada inicialmente como la empresa con la oferta más baja y mejor puntuada, con un precio de referencia de US 1.59 por persona, frente a propuestas de Aliados Seguros (US 1.76) y Mapfre Panamá (US 1.85).
Mapfre Panamá impugnó su calificación, señalando supuestas deficiencias en la valoración administrativa, lo que obligó a revisar nuevamente la totalidad de las propuestas y la puntuación otorgada a cada compañía.
La adjudicación finalmente fue confirmada a Internacional de Seguros, aunque el proceso de impugnaciones y revisiones atrasó la firma del contrato y su puesta en operación.
Ese retraso tuvo un impacto directo en el presupuesto: los fondos aprobados por la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional para este seguro en 2025 terminaron reasignados a otros pagos del Estado, porque no se había refrendado el contrato ni se habían completado los trámites correspondientes.
La administradora de la ATP, Gloria De León, explicó que esa situación obligó a la institución a replantear el cronograma y volver a gestionar los recursos.

“Se adjudicó finalmente a Internacional de Seguros y nos toca ahora ir nuevamente a la Comisión de Presupuesto a solicitar el fondo para esa ley”, indicó.
De León detalló que, cuando se aprobó el presupuesto el año pasado, el periodo fiscal estaba por concluir, lo que llevó a solicitar autorización para usar esos fondos en otros compromisos urgentes. Añadió que, sin contrato refrendado, tampoco era posible ejecutar el programa de inmediato.
La funcionaria sostuvo que el seguro es una pieza clave dentro de la estrategia de promoción del país. “Es una herramienta de mercadeo, un producto que va a tener Panamá para ayudarnos a posicionarnos internacionalmente”, afirmó.
Panamá compite con destinos que cuentan con mayor reconocimiento y ofertas más consolidadas. “Estamos compitiendo contra cientos de países”, señaló, al destacar que el seguro puede funcionar como un elemento diferenciador.

Si el trámite presupuestario y administrativo avanza sin nuevos contratiempos, De León estima que el beneficio podría estar disponible entre finales de febrero y principios de marzo de 2026, una vez se refrende el contrato y se asignen los fondos.
El seguro, como toda póliza, incluye exclusiones claras. No cubre enfermedades preexistentes, condiciones congénitas, lesiones auto infligidas, intentos de suicidio, participación en actos delictivos, consumo de drogas o alcohol, ni incidentes derivados de actividades de alto riesgo no autorizadas.
También quedan fuera eventos asociados a conflictos armados, terrorismo, catástrofes naturales de gran escala, epidemias declaradas previamente, uso de medios de transporte no autorizados y estadías que excedan el periodo permitido sin cumplir los requisitos migratorios.
A diferencia de versiones anteriores, que se concentraban en Tocumen, la nueva cobertura se amplió a otros puntos de entrada. Además del Aeropuerto Internacional de Tocumen, incluye el Aeropuerto Internacional Scarlett Martínez (Río Hato), el Aeropuerto Enrique Malek (David), Panamá Pacífico y el Aeropuerto José Ezequiel Hall (Isla Colón, Bocas del Toro).
Esta ampliación busca cubrir a turistas que llegan directamente a polos turísticos del interior del país y no necesariamente pasan por la capital, fortaleciendo el alcance del programa.
El ajuste en los puntos de entrada se sumó a otros cambios técnicos, como el aumento del monto máximo anual del contrato hasta $3.5 millones, con el objetivo de atraer más oferentes y mejorar la cobertura.
Sin embargo, pese a esos esfuerzos, las impugnaciones evidenciaron debilidades en la evaluación técnica y administrativa, lo que terminó retrasando la implementación.

Ese atraso no es menor en un contexto en el que Panamá busca recuperar terreno. Entre enero y octubre de 2025, el país registró alrededor de 2.38 millones de visitantes internacionales, una recuperación gradual, pero aún por debajo de otros mercados.
En contraste, República Dominicana superó los ocho millones de visitantes en los primeros ocho meses de 2025, consolidándose como uno de los destinos más dinámicos del Caribe.
Costa Rica, por su parte, reportó cerca de 2.689 millones de turistas en 2025, con cifras también superiores a las panameñas.
La brecha frente a estos destinos refuerza la relevancia de instrumentos como el seguro al turista, no solo como respaldo sanitario, sino como una ventaja competitiva en un mercado donde cada incentivo cuenta.
Por ahora, el avance del programa depende de la aprobación presupuestaria y de la culminación de los trámites contractuales. Sin esos pasos, el seguro seguirá en pausa, aunque con potencial para convertirse en una herramienta clave dentro de la estrategia turística del país.

