El derrumbe del petróleo llegó este lunes 20 de abril a niveles históricos: los inversores y especuladores pagan para encontrar compradores en momentos en que las capacidades de almacenamiento llegan a su límite en Estados Unidos.
Así, en un mercado saturado, los tenedores de contratos para mayo -que expiran el martes al cierre- deben encontrar compradores para el petróleo físico lo antes que puedan. Pero como las reservas están casi al límite en Estados Unidos, deben erosionar los precios para colocarlos.
El barril del del petróleo intermedio de Texas ( WTI), que se intercambiaba a 60 dólares por unidad a inicios de año y a 18.27 dólares el viernes por la tarde, se hundió por completo este lunes. Y más: terminó la jornada en -37.63 dólares.
Esto significa que muchos pagan para deshacerse de este crudo, muy caro de almacenar.
"Y pagaron caro", constató Louise Dickson, especialista del mercado petrolero para Rystad Energy.
El petróleo nunca había caído por debajo de 10 dólares desde la creación de estos contratos a futuro en 1983.
La situación podría mejorar en los próximos días, según algunos analistas. El problema actual es la caída en la demanda como consecuencia del estancamiento comercial por el brote del coronavirus y las dificultades que conlleva seguir almacenando el producto.

