El Ejecutivo español anunció un impuesto de solidaridad para grandes fortunas durante dos años, así como una rebaja fiscal para rentas medias y bajas de trabajadores y pensionistas, cuando la inflación se sitúa en el 9% interanual.
La ministra de Hacienda, la socialista María Jesús Montero, justificó el nuevo impuesto como un esfuerzo añadido, adicional para aquellos que tienen mayor capacidad económica, más de tres millones de euros (2.94 millones de dólares), es decir, unos 23 mil contribuyentes, un 0.1 % del total.
La previsión es que recaudaría unos mil 470 millones de dólares y afectaría fundamentalmente a contribuyentes beneficiados por bonificaciones del pago del impuesto del patrimonio en regiones gobernadas por los conservadores, como Madrid y Andalucía, una cuestión que ha generado polémica.
La reforma fiscal que plantea el Gobierno, con subidas y bajadas de varios impuestos, reportará unos ingresos netos de 3 mil 80 millones de dólares en los dos años próximos, explicó la ministra.
También se prevé aumentar la tributación sobre los rendimientos del capital en el impuesto de la renta a partir de 196 mil dólares.
A la vez, el Ejecutivo de izquierdas propone una reducción impositiva para rentas hasta $20 mil brutos anuales. El mínimo exento de tributación pasará de $13 mil 700 a $14 mil 700.
Estas medidas beneficiarán a la mitad de los trabajadores, según Montero.
Hacienda quiere bajar del 25% al 23% el impuesto de sociedades a las pymes que facturan menos de 980 mil dólares. En cambio, los grandes grupos empresariales solo podrán compensar el 50% de las pérdidas de sus filiales en 2023. También se prevé la bajada del 10% al 4% del IVA de los productos de higiene íntima femenina, preservativos y anticonceptivos no medicinales.
