Las ventas de vehículos eléctricos en China aumentaron un 61% interanual en febrero tras la reducción del 6.3% experimentada en enero a raíz del final de los subsidios que el país asiático venía concediendo a la compra de este tipo de automóviles desde 2009.
Concretamente, las ventas minoristas de eléctricos alcanzaron las 439 mil unidades, lo que también supone un aumento del 32.8% frente a enero, mes en el que el descenso intermensual se había cifrado en un 48%.
Estas cifras también representan un repunte de 10 puntos en la tasa de penetración de los vehículos eléctricos, que llega ya al 31.6% en el país asiático, según datos de la Asociación de Turismos de China (CPCA).
El informe mensual de ese organismo refleja un aumento interanual del 10.4% en las ventas totales de vehículos, incluyendo a los de combustión, hasta los 1.42 millones de unidades, tras haber sufrido en enero una caída del 38% con respecto al mismo mes de 2022.
Otro de los factores que habría influido en la baja en ventas, sería la propagación de la pandemia por el país asiático luego de finalizar la política de ‘cero covid’.
Uno de los factores que generó cierta distorsión en las cifras de los dos primeros meses de 2023 es la fecha de celebración del Año Nuevo Lunar -principal época festiva del año en China y período en el que tradicionalmente bajan las ventas de vehículos-, ya que en 2022 cayó en febrero y este año, en enero.
De hecho, pese al repunte de febrero, el acumulado del primer bimestre es de casi 2.68 millones de vehículos vendidos, lo cual sigue suponiendo un descenso del 19.8% con respecto al mismo período del año anterior.
A principios de los años 2000, antes de aventurarse en el campo de los vehículos eléctricos, la industria automovilística china era una potencia fabricando coches tradicionales, pero no había marcas nacionales capaces de rivalizar con las extranjeras que dominaban el mercado.
