Durante la Cita Eucarística, realizada este domingo 12 de abril, el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, resaltó los aportes al país realizados por Luis H. Moreno y Roberto Motta Alvarado. Moreno y Motta Alvarado fallecieron esta semana.
“Elevamos también una oración especial por dos hombres que han marcado la vida de nuestro país con su testimonio y su servicio: don Luis Horacio Moreno y don Roberto Motta Alvarado, grandes colaboradores de las obras de la Iglesia y de su compromiso con Panamá. A sus familias les expresamos nuestra cercanía, nuestro afecto, nuestra oración, con la esperanza de la promesa de la vida eterna y la fortaleza en el amor que nos traspasa”, dijo Ulloa en la primera parte de la homilía.
Moreno, nacido en Chitré, desarrolló una amplia trayectoria en el ámbito financiero y cívico. Inició su carrera en The Chase Manhattan Bank en David, donde trabajó como “banquero a caballo”, recorriendo fincas en la provincia de Chiriquí.
Posteriormente, se trasladó a Nueva York, donde en 1970 se convirtió en el primer panameño en ocupar la gerencia general y la presidencia de The Chase Manhattan Bank.
Moreno asumió en 1990 la gerencia del Banco Nacional de Panamá (BNP), en un momento crítico para el sistema financiero. Desde esa posición, se convirtió en una pieza fundamental del engranaje económico del gobierno de Guillermo Endara Galimany, que enfrentaba el reto de estabilizar un país con las finanzas públicas debilitadas.
Formó parte del equipo que, en un solo periodo presidencial, logró encaminar la recuperación económica, en medio de limitaciones fiscales y una institucionalidad golpeada.
Por su parte, Motta Alvarado fue accionista y director en entidades como Banco General, La Prensa, ASSA Compañía de Seguros, Gold Mills y Calox. También participó en la fundación de la Universidad Católica Santa María La Antigua y fue miembro del Club Rotario Panamá Sur.
Fue presidente de la Asociación de Ejecutivos de Empresa, director de la Cámara de Comercio y activista de la Cruzada Civilista.
Sus allegados lo recuerdan como un hombre enfocado en el trabajo, la fe y el país, cuya trayectoria integró el ámbito empresarial con la educación.


