El comercio mundial entra en 2026 marcado por un crecimiento más lento, un entorno geopolítico fragmentado y una aceleración simultánea de las transiciones digital y ecológica, según la más reciente Actualización sobre el Comercio Mundial de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).
El organismo advierte que estas fuerzas están reconfigurando los flujos comerciales, la inversión y las cadenas de valor, con impactos especialmente significativos para los países en desarrollo.
Las diez tendencias
Crecimiento moderado y demanda debilitada.
La Unctad proyecta que la economía mundial crecerá alrededor de 2.6% en 2026, mientras que las economías en desarrollo —excluida China— desacelerarán a cerca de 4.2%. Estados Unidos, China y Europa también perderán impulso, lo que debilitará la demanda externa y endurecerá las condiciones financieras. En este contexto, la diversificación productiva y el comercio regional aparecen como claves para fortalecer la resiliencia.

Reglas comerciales en revisión.
La reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC) llega a una encrucijada. Para los países en desarrollo, restaurar un sistema de solución de diferencias plenamente funcional y preservar el trato especial y diferenciado será determinante para proteger el acceso a los mercados y sostener la industrialización.
Más aranceles y mayor incertidumbre.
Tras el aumento de aranceles observado en 2025 —con la manufactura como el sector más afectado—, Unctad prevé que los gobiernos sigan recurriendo a estas medidas con fines industriales y estratégicos. La volatilidad normativa eleva la incertidumbre, desalienta la inversión y encarece las cadenas de suministro, golpeando con más fuerza a economías pequeñas y poco diversificadas.
Cadenas de valor en reconfiguración.
Cerca de dos tercios del comercio mundial se realizan dentro de cadenas de valor que hoy se rediseñan por tensiones geopolíticas, políticas industriales y nuevas tecnologías. Las empresas diversifican proveedores y acercan la producción a los mercados finales. Los países con mejor infraestructura, capital humano y estabilidad regulatoria están mejor posicionados para captar inversión.
El auge de los servicios.
Las exportaciones de servicios ya representan el 27% del comercio global y crecen más rápido que los bienes, impulsadas por los servicios entregables digitalmente. Sin embargo, persiste una brecha digital que limita la participación de los países menos adelantados, lo que subraya la necesidad de invertir en conectividad y capacidades.
Impulso del comercio Sur-Sur.
Más de la mitad de las exportaciones de los países en desarrollo se dirige hoy a otros mercados en desarrollo. Asia lidera, pero África y América Latina fortalecen sus vínculos. Profundizar el comercio interregional podría compensar la menor demanda de las economías avanzadas.
Sostenibilidad en fase de implementación.
Los compromisos climáticos avanzan hacia la acción. La tarificación del carbono, los estándares ambientales y los mercados de energía limpia están redefiniendo la competitividad. Unctad señala que los países en desarrollo requerirán financiamiento verde, transferencia tecnológica y asistencia técnica para no quedar rezagados.
Minerales críticos bajo tensión.
Tras la caída de precios desde 2022 por exceso de oferta, persisten riesgos geopolíticos asociados a controles de exportación y acopio estratégico. El desafío será asegurar el acceso a recursos sin frenar la inversión necesaria para la transición energética.
Seguridad alimentaria en el centro.
El comercio agrícola sigue siendo vital: los alimentos concentran cerca del 87% de las exportaciones de productos básicos. Los altos precios de fertilizantes y los choques climáticos mantienen la volatilidad, por lo que Unctad aboga por mercados abiertos, acceso a insumos y una agricultura resiliente al clima.
Regulaciones más estrictas.
Desde 2020 se han introducido alrededor de 18,000 medidas comerciales discriminatorias. Las regulaciones técnicas ya afectan cerca de dos tercios del comercio mundial, elevando costos de cumplimiento, especialmente para pequeños exportadores. Normas globales flexibles y apoyo focalizado serán esenciales para un comercio más inclusivo en 2026.
En conjunto, el informe concluye que las decisiones de política comercial que se adopten este año serán decisivas: podrán profundizar la fragmentación o, por el contrario, sentar las bases de un crecimiento más resiliente e inclusivo.


