Mientras en las oficinas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en Santiago de Chile, Nicaragua presentaba oficialmente su proyecto de un canal interoceánico de 278 kilómetros, en Panamá se reunían empresarios, operadores y especialistas del sector logístico local e internacional para debatir sobre los desafíos y oportunidades del país en la actividad.
Todo esto enfocado en cómo lograr que el sector sea competitivo y no se quede rezagado ante el inminente avance de sus competidores a nivel mundial.
La Conferencia Anual de Ejecutivos CADE, que organiza la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) pretende identificar y buscarle soluciones a los aspectos que le restan esa competitividad a la añorada plataforma logística panameña.
Algunos de los mencionados en repetidas ocasiones, y que se han venido denunciando en los últimos años por varios gremios empresariales, son: costos altos en la cadena logística, lentitud en los procesos, carencia de recurso humano capacitado y falta de sistemas tecnológicos integrados para acelerar trámites. Sobre todo los de carácter aduanero.
Asimismo, varios de los actores del sector hicieron hincapié en que el Estado debe manejar de manera más eficaz y rápida las manifestaciones o huelgas de los empleados de las empresas que integran el sector, que enlentecen y paralizan los trabajos y que, en muchos casos, generan que compañías multinacionales o decidan reducir o mudar sus operaciones a otro país.
Sobre este punto, integrantes del sector marítimo ya han visto cómo algunas empresas han tomado distancia. Igualmente, otras siguen confiando en los beneficios que ofrece el istmo.
“No es fácil mejorar un sector logístico (...) Panamá está mucho mejor que América Latina y a un paso de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pero falta un fortalecimiento institucional, un diálogo fluido entre los sectores público y privado”, advirtió Tomas Serebrisky, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Mencionó también que la entidad ya aprobó un “préstamo político” de $200 millones para invertir en el sector logístico panameño.Además, subrayó que “sin información (del sector) no se puede avanzar”, y alentó a las empresas a proporcionar la data a las instituciones públicas para elaborar soluciones integradas.
En este sentido, el ministro de Presidencia, Álvaro Alemán, destacó la creación del gabinete logístico y de la Secretaría de Competitividad y Logística para trazar directrices consensuadas entre ambos sectores.
En el primero de los dos días de la conferencia se habló sobre los dueños de la carga, cómo agregarle valor agregado a la mercancía que usa la plataforma (un punto que fue protagonista en todos los paneles de la jornada), la oferta portuaria panameña, retos para consolidar al país como un hub de carga aérea, y las ventajas y desventajas de los operadores logísticos.
LA CARGA Y EL CAPITAL HUMANO
En el último índice del Banco Mundial, que mide el desempeño logístico de los países, Panamá obtuvo 3.19 de 5 puntos, quedando por encima de Colombia, Perú, México y Brasil.
Este puntaje podría ser mejor, coincidieron los actores del sector, si por ejemplo se trabajara en: darle mantenimiento a la infraestructura vial, automatizar la información aduanera, eliminar procesos burocráticos, invertir más en educación y en nuevas rutas, y darle valor agregado a la carga que transita, sobre todo, por el Canal.
Cifras del sector, que junto al marítimo aportan hasta el 33% del producto interno bruto del país (1 de cada $3 de la economía nacional surge de allí) indican que cerca el 90% de los contenedores que llegan a los puertos es de trasbordo.
“Cuando los dueños de la carga deciden irse, el país pierde. Algunos de ellos le dicen a sus navieras que le dan la carga si no pasan por el centro de trasbordo de Panamá”, destacó Rommel Troetsch, expresidente de la Cámara Marítima de Panamá.
Agregó que de 2012 hasta la fecha, el país ha perdido un 10% de carga por la falta de confianza y estabilidad del sistema.
Hablando de cifras y en concordancia con lo que mencionó Serebrisky, Ricardo Lince, gerente general de Agencias Continental, destacó que “tiene que haber estadísticas y saber qué está pasando en este país”.
Pero para cambiar estas adversidades que señalan los actores del sector, se debe comenzar a invertir en capital humano. El empresario Juan Luis Sánchez Pastrana, toma a la educación como un “pilar fundamental” de crecimiento y que las compañías deben formar a los estudiantes.
Ante la mirada de decenas de jóvenes que llegaron al salón del hotel Sheraton, Ignacio Ayala, de Johnson & Johnson, les recomendó que además de sus estudios relacionados a las actividades del sector, deben aprendieran idiomas: “si no hablan inglés, ni los miramos”.
También apuntó que “recién ahora nos estamos dando cuenta que tenemos competencia” y que “el ostracismo y la mentalidad a corto plazo están permitiendo que otros se nos adelanten”.
Por su parte, el vicepresidente de Manzanillo International, Carlos Urriola, dijo que se necesita ser más agresivo y creativo en el sector para diversificar los negocios: “nos están robando el mandado, debemos ponernos las pilas”.
Los tópicos abordados ayer en el evento, que continúa hoy con un análisis de la logística interna, cobran mayor relevancia a un año de la inauguración de la ampliación del Canal de Panamá, que traerá nuevos desafíos y oportunidades de negocios para el país.
