En medio de la crisis financiera que atraviesa la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi), una profunda brecha salarial, que va más allá de la rectora Etelvina Medianero de Bonagas, ha quedado al descubierto tras el análisis de su planilla de $5.8 millones.
Los datos revelan que la Unachi mantiene personal operativo que devenga sueldos que superan en más de un 135% lo estipulado por el Manual de Clases de Puestos de la Dirección General de Carrera Administrativa (Digeca).
Y no se trata solo de los 249 funcionarios con salarios superiores a los $7,000, entre ellos, profesores y la propia rectora. Llaman la atención casos como el de un Archivero I con salario de $1,902.20, lo que evidencia una disparidad significativa frente al estándar estatal de $710 a $810 para puestos similares.

Archivero gana más que un jefe
Nivel de Responsabilidad: Según el manual de cargos del Estado, un Archivero I realiza tareas de oficina rutinarias (clasificar, foliar y archivar). En la Unachi, este puesto gana lo mismo que un Jefe de Departamento o un Asesor Legal en otros ministerios.
Para la Digeca, este puesto suele requerir bachillerato o estudios técnicos iniciales. El salario en Unachi ($1,902) equivale al de un profesional con maestría en la escala regular del Gobierno Central.
Resulta que la Unachi utiliza una escala universitaria salarial propia amparada en su autonomía. Esto permite que un cargo de apoyo administrativo gane más que un Director Nacional de una institución pequeña (cuyo salario base suele ser de $1,500 a $1,800).
Es necesario resaltar que la mayoría de estos funcionarios están bajo el estado de “permanente”, lo que implica que los salarios son derechos adquiridos y difícilmente reducibles sin reformas a la Ley Orgánica de la universidad.
Altos cargos
En los cargos de confianza y directivos, los nombres sobresalen no solo por el salario base, sino por la adición de sobresueldos que no son comunes en el resto del Estado:
Decano: Suma un total de $10,023.42 ($7,296.68 de salario más $2,726.74 de sobresueldo). Este ingreso es superior al de los ministros que devengan un promedio de $7,000 (3,500.00 de salario más 3,500.00 de gastos).
Director Administrativo: Percibe $4,877.53 ($3,377.53 de salario más $1,500.00 de sobresueldo). En una institución estándar, un Director Administrativo promedia los $3,000 a $3,500 sin sobresueldos tan agresivos.
Director de Sistemas: Su ingreso es de $4,511.52 ($3,511.52 más $1,000.00 de sobresueldo), posicionándolo muy por encima de un jefe de informática senior en el sector privado nacional, que puede rondar entre los $1,500 y $3,000, según datos de la encuesta de salarios Paylab.

Casos relevantes
Para sustentar la investigación con datos específicos de la planilla realizamos un análisis comparativo en base a salarios reales de los funcionarios de la Unachi frente a la escala de la Dirección General de Carrera Administrativa (Digeca).
El caso del archivero 1: Este funcionario con $1,902.20 mensual percibe un salario superior al de muchos profesionales con licenciatura en el Ministerio de Educación o en el de Salud. En la administración pública general, un salario de casi $2,000 está reservado para coordinadores o jefes de sección, no para tareas de archivo.
El caso del celador: Con un salario de $1,215.71 para vigilancia básica está por encima del promedio. Un agente de la Policía Nacional o un vigilante en otras instituciones suele iniciar con montos que rondan los $800. La diferencia es de casi un 87% por encima del mercado.
El caso de una capturadora de datos: Devengar $1,244.10 como eventual en captura de datos supera el salario de un profesional de nivel medio en el sector privado panameño (donde la mediana es de $850-$950).

Sobresueldos
Otro punto sobresaliente es la presencia constante de sobresueldos (desde $150 hasta $2,700). Este es el factor que dispara el costo de la planilla, permitiendo que cargos técnicos o de apoyo superen los $1,500 o $2,000 mensuales rápidamente.
Los datos evidencian que la Unachi utiliza su autonomía para operar ajena al presupuesto de la Carrera Administrativa, con sus propios criterios de asignación salarial, mientras la institución ha expresado preocupación por su situación financiera, incluso para el pago de su planilla.


