La Cámara Marítima de Panamá (CMP) y sus agremiados del sector logístico y portuario, advirtió que observa con “susceptibilidad” las diferentes iniciativas de ley que se han presentado en la Asamblea Nacional, en materia marítima y portuaria.
La organización empresarial se refiere al proyecto de Ley No. 94 “Que modifica la Ley 56 de 2008, General de Puertos de Panamá”; y el anteproyecto de Ley No. 58 “Que adiciona el capítulo XI al Código de Trabajo de la República de Panamá denominado trabajadores no profesionales del sector portuario, y dicta otras disposiciones”.
A través de un comunicado, la CMP advierte que ambas iniciativas legislativas, por la sensibilidad de los temas que involucran, deben ser ampliamente consultadas y estudiadas por todos los actores que convergen en el sector marítimo y logístico nacional.
Indica que de la manera en que han presentado ambos anteproyectos de ley para discusión, “atentan contra la estabilidad jurídica de las inversiones en materia marítimo/logística, debilita la posición logística del país y pone en riesgo a un centenar de puestos de trabajo”.
Según el gremio marítimo, las propuestas presentadas incitan a desconocer preceptos legales establecidos en el Código de Trabajo respecto al salario mínimo y de la comisión de salario mínimo y sus funciones, además de desvirtuar los esquemas de relación con terceros subcontratistas respecto a la relación obrero patronal.
Por otro lado, añade, se desmerita a los trabajadores formales calificados y aquel personal técnico certificado y los esfuerzos y recursos invertidos por estos panameños en su afán de superación personal.
“Consideramos que los Proyecto de Ley presentados, van en dirección contraria a las propuestas de reactivación económica presentadas al Ejecutivo y al país, deteriorando la oportunidad de superar el estado de crisis actual y sostener la empleomanía de más de 15 mil puestos de trabajos directos y más de 100 mil puestos indirectos, donde en conjunto este sector aporta un 30% del PIB de Panamá”.
Según la CMP, se debe tener en cuenta la incertidumbre que genera el estado de pandemia de la Covid-19 para el comercio marítimo, la incesante amenaza de los países cercanos respecto a la participación en el mercado, entendiendo que el sector portuario presta servicios a nivel internacional con altos niveles de competitividad y de eficiencia.

