Han transcurrido cuatro días desde el anuncio de cierre de operaciones comerciales del proyecto Cobre Panamá por parte del presidente Laurentino Cortizo, luego que la empresa Minera Panamá, filial de la canadiense First Quantum, no aceptara firmar el nuevo contrato para continuar con la operación ubicada en Donoso, provincia de Colón.
Voceros de los trabajadores que operan en la mina y, que superan los 5 mil trabajadores actualmente, indicaron que por el momento todas las áreas de operación dentro de las 13 mil 600 hectáreas donde está ubicado el proyecto minero trabajan con normalidad, pero señalan que con el pasar de los días crece la incertidumbre por las medidas que aplicará el Gobierno para decretar el cierre de las operaciones.
Daniel Esquivel, asesor del despacho del ministro de Comercio e Industrias, Federico Alfaro Boyd, comentó que todavía no hay una fecha para notificar a la empresa del cese de operaciones, en especial de las exportaciones del concentrado de cobre.
Señaló que durante la negociación que culminaron a inicio de año se le explicó a la empresa con argumentos técnicos del porqué del cambio de regalías con base en las ventas brutas a un esquema sobre las ganancias netas.
Igualmente, indica el funcionario que estudios solicitados por el Gobierno demostraron que Panamá solo recibía 5% por el cobro de la tasa impositiva efectiva, cuando en la industria minera internacional el pago promedio oscila entre el 40% y 60%.
La tasa impositiva efectiva para una empresa es la tasa promedio a la que se gravan sus ganancias antes de impuestos
La propuesta del Gobierno aumentaba de 5% al 45%, la tasa impositiva efectiva, así que lo solicitado estaba por debajo del máximo establecido en la industria, acotó el asesor del MICI.
Ayer, Minera Panamá volvió a asegurar que la propuesta del Gobierno convertía al proyecto Cobre Panamá en uno de los mayores pagadores de regalías entre las naciones productoras de cobre en las Américas.
La propuesta del Gobierno establecía un pago mínimo anual de 375 millones de dólares, siempre y cuando el precio de la libra del cobre no bajara de los 2.75 dólares. Al momento que Minera Panamá aceptó la propuesta que modificaba el esquema para el pago de regalías, el precio de la libra de cobre rondaba los 4.50 dólares.
Los 375 millones de dólares anuales estarían compuestos por el porcentaje de regalías que se establecería después de restar los gastos operaciones de los beneficios brutos y que oscilaría entre el 12% y 16%.
También el Gobierno incluyó en la ecuación de pago los impuestos que debía comenzar a pagar la empresa, al aceptar el fin de las exoneraciones fiscales y demás beneficios establecidos en el contrato de 1997 y que fue declarado como inconstitucional en 2018 por la Corte Suprema de Justicia.
De acuerdo con Esquivel el fin de las exoneraciones fiscales había quedado claro en la última propuesta presentada por el Gobierno y no era negociable.
Reacciones
Ante la poca información sobre la falta de acuerdo entre el Gobierno y Minera Panamá, los distintos gremios empresariales del país han preferido no emitir una opinión sobre el cierre de las operaciones de Cobre Panamá anunciado por Cortizo el pasado 15 de diciembre.
La primera en hablar del tema fue Marcela Galindo De Obarrio, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) quien ayer pidió a las dos partes intentar llegar a un acuerdo para evitar una larga confrontación. Comentó que ninguna de las administraciones desde que se firmó el primer contrato en 1997 se preparó para negociar mejores términos para el país.
Por su parte, la Cámara Minera de Panamá informó que el anuncio de cierre de la mina de cobre ha generado incertidumbre fuera de las fronteras sobre el ambiente para hacer inversiones en el país. “Hasta este momento, los significativos aportes al desarrollo sostenible de nuestro país de parte de la mina Cobre Panamá, han sido el salvavidas de nuestra economía”, indica el gremio, que pide redoblar esfuerzos para alcanzar un acuerdo.

