Justo antes de que empiece la temporada lluviosa en el país se han encendido las alarmas en Colón ante la falta de mantenimiento y el desuso de las bombas de aguas pluviales en el centro de la ciudad atlántica.
En octubre 2022, más de 500 negocios en la ciudad de Colon, France Field y la Zona Libre de Colón resultaron afectados por las inundaciones que provocaron pérdidas económicas cercanas a los $15 millones, debido a la falta de mantenimiento de las bombas de aguas pluviales de Colón y una mala disposición y recolección de la basura.
“ En ese momento solo 40% de las bombas de la ciudad y 55% de las que debían operar en la Zona Libre de Colón estaban funcionando. Mientras que en una inspección realizada en abril del 2023, se pudo constatar que la situación ha empeorado. Solo el 33% de las bombas pluviales de la ciudad se encuentran en funcionamiento”, denunció la mañana de hoy, martes 25 de abril, Michael Chen, presidente de la Cámara de Comercio de Colón.
Situación de Colón empeora; más bombas en desuso en la víspera de época lluviosa
— La Prensa Panamá (@prensacom) April 25, 2023
Esto fue lo que señaló @chenmapty a La Prensa https://t.co/OZMBNatr69 pic.twitter.com/8dAxhNKQue
Chen, reconoció que en el área de la zona libre sí habido mejoría, con un 80% de las bombas operativas, pero hay preocupación de las pérdidas que se podrían volver a experimentar cuando lleguen con fuerza las lluvias en la ciudad de Colón.
El funcionamiento de las bombas en la ciudad de Colón es responsabilidad compartida entre los ministerios de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) y el de Obras Públicas (MOP).
Como parte del proyecto Renovación Urbana de Colón, las bombas están inicialmente a cargo del Miviot, pero una vez las obras son recibidas satisfactoriamente, esta entidad transfiere la infraestructura al MOP.

Se ha entendido, desde el Miviot, que todas las bombas fueron entregadas satisfactoriamente por Constructora Urbana S.A. (Cusa), a cargo de la obra.
Ello dio lugar a que se entregaran teóricamente las bombas al Mop, a través de “actas sustanciales”, pero mientras que las oficinas de bienes patrimoniales de ambos ministerios no finiquiten el proceso, las estaciones de bombeo permanecen en una especie de limbo legal, se deterioran y reciben mantenimiento limitado cuando se enfrenta una crisis, atestadas de basura, con piezas dañadas y paneles de control vandalizados.

Chen habló de la urgencia de hacer reparaciones en las bombas pluviales y desarrollar un cronograma de mantenimiento. Esta solicitud fue la misma que hizo a finales del año pasado. Pero a cambio de un plan de mantenimiento la situación ha ido en retroceso.
A esto se le suma el deterioro de la infraestructura vial de la provincia que alberga el logístico de los puertos y centros de distribución. “Uno de los peores casos es el de la Avenida Randolph ya que 52% de la carga nacional pasa por esa vía”, lo que se traduce en más de 95,000 contenedores que mensualmente se transportan en una carretera llena de baches.

