El sector turístico y aéreo alza su voz de rechazo unánime al anteproyecto de ley 131, presentado por Benicio Robinson (hijo), suplente de su padre Benicio Robinson, del PRD, que busca elevar a $10 la tasa que se cobra por el servicio de tránsito a los pasajeros en los aeropuertos panameños como el Internacional de Tocumen.
La propuesta, llamada “Tasa de Uso de Instalaciones Aeroportuarias en Tránsito”, pretende capturar parte del alto flujo de pasajeros internacionales que utilizan a Panamá como hub sin ingresar formalmente al país y generar nuevos ingresos. Sin embargo, el gremio turístico, las aerolíneas, la Autoridad de Turismo de Panamá, el Consejo Nacional de Turismo y Promtur, elevaron su voz de alerta para que no prospere este proyecto, o podrán en jaque el crecimiento de esta industria.
La presidenta del Consejo Nacional de Turismo, Sara Pardo, advirtió que la iniciativa introduce incertidumbre en un momento clave para la recuperación del sector. “Es nefasta para la industria del turismo”, afirmó, al señalar que cualquier cambio en las reglas del juego puede hacer que las aerolíneas opten por otros destinos.
Pardo explicó que tanto los pasajeros como las aerolíneas son altamente sensibles a los costos. “Decimos 10 dólares, pero una familia de seis personas ya son 60 dólares”, indicó. Añadió que la medida impacta la competitividad del país: “es un punto de desconfianza porque me cambiaron las reglas del juego”.

En la misma línea, el presidente de la junta directiva de Fondo Nacional de Promoción Turística (Promtur), Demetrio Maduro, sostuvo que la propuesta tendría efectos negativos sobre los avances logrados en la promoción internacional del país. “Lo vemos definitivamente muy negativo”, afirmó, al recordar el esfuerzo realizado para posicionar a Panamá como destino turístico.
Maduro subrayó que los pasajeros en tránsito representan una oportunidad clave para el turismo. “Son turistas potenciales para Panamá… si les ponemos un impuesto, estamos cerrando mucho negocio”, indicó. Señaló que, gracias a iniciativas como el stopover de Copa Airlines, en el último año se han sumado alrededor de 200 mil visitantes adicionales que han ingresado al país.

El directivo advirtió que la medida podría afectar la competitividad frente a otros hubs de la región. “Hay muchos alrededor que están dispuestos a convertirse en un hub como Panamá”, dijo, y añadió que “estos 10 dólares, que parecieran pocos, pueden inclinar la balanza hacia otros destinos”.
Asimismo, alertó que el contexto internacional ya presiona al alza los costos del transporte aéreo, por lo que introducir un nuevo cargo podría encarecer aún más el destino. “Sería encarecer Panamá en un momento en que todos los precios están subiendo y el combustible está afectando a todos”, sostuvo, al tiempo que pidió cautela: “logramos un trabajo positivo y de pronto lo queremos destruir”.
Peligra la conectividad aérea
El presidente de la Asociación de Líneas Aéreas de Panamá (ALAP), Carlos Conde, expresó que la iniciativa legislativa constituye una amenaza directa a la competitividad de Panamá como centro de conexiones aéreas.
“La arquitectura económica de Panamá depende de su rol como nodo logístico global; por consiguiente, cualquier incremento en los costos operativos nos coloca en una situación de clara desventaja frente a competidores regionales que hoy ejecutan estrategias agresivas para capturar el tráfico aéreo que tradicionalmente elige a nuestro país”, expresó Conde.

Indicó que es vital que en la Comisión de Economía y Finanzas de la Asamblea Nacional dimencionen la relevancia de un sector que es columna vertebral de la estabilidad nacional.
Recordó que la actividad aeronáutica inyecta el 8.2% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que representa una cifra cercana a los $6,800 millones en aportes.
El presidente de ALAP también expresó el impacto que tiene la industria aérea en la fuerza laboral del país: El sector garantiza el sustento de más de 194,000 trabajadores, dinamizando áreas clave como la logística, el turismo y la permanencia de sedes multinacionales.
Explicó que al considerarse que más del 70% de los usuarios de Tocumen son pasajeros de conexión, la creación de este tributo provocará un descenso inmediato en el volumen de viajeros, resultando en pérdida de frecuencias, cancelación de rutas y el debilitamiento de programas exitosos como el Panama Stopover.
En resumen, alertó que la aplicación de este cargo extra al pasajero en tránsito comprometería la viabilidad del “Hub de las Américas” y generaría un perjuicio económico neto que excedería significativamente cualquier proyección de recaudación fiscal.
A estas advertencias se unió el gerente general del Aeropuerto Internacional de Tocumen , José Ruiz Blanco, al indicar que sería una medida “peligrosa” que alejaría a las aerolíneas internacionales del país y a los viajeros.
Indicó que con solo el hecho de pretender debatir el proyecto de ley, se ha generado una gran preocupación entre aerolíneas y el sector aéreo en general.
“Es un tema muy serio, muy peligroso para el país. La preocupación no es solo que se plantee la medida, sino que se esté hablando de ella. El aeropuerto está en crecimiento. En el último año, el aeropuerto registró un crecimiento de 9%”, dijo.
Ruiz Blanco precisó que se estima que para 2030 se podría alcanzar los 30 millones de pasajeros, proyección que podría verse afectada con la propuesta del diputado suplente Benicio Robinson Jr., de Bocas del Toro.
Ruiz Blanco recalcó que Panamá es un aeropuerto de tránsito, con un volumen que alcanza al 74% de los pasajeros que pasan por el aeropuerto y van a otros destinos. “Al impactar este segmento, las aerolíneas comienzan a retirarse o a frenar su crecimiento”.
Precisó que esta semana ha recibido mensajes de diferentes aerolíneas preocupadas por el tema, incluso de Japón, país con el que se analiza una nueva conectividad.
“Hay países que cobran cero dólares por tránsito. Panamá cobra $1.25. Puede que tenga que subir, pero si ocurre, debe ser para el crecimiento del aeropuerto. Actualmente, el aeropuerto aporta recursos al Estado, incluyendo a Aeronáutica Civil”, sostuvo el gerente de Tocumen. Advirtió que actualmente en Perú se cobra una tasa por las conexiones internacionales y la medida ha ahuyentado a las aerolíneas.
Gobierno espera que la propuesta no se discuta
La administradora de la Autoridad de Turismo de Panamá, Gloria De León, advirtió que la propuesta de elevar la tasa a pasajeros en tránsito podría restarle competitividad al país en un momento en que el sector turístico comienza a consolidar resultados. Señaló que Panamá ha venido avanzando en su posicionamiento internacional durante el último año y medio, por lo que cuestionó la necesidad de impulsar medidas que puedan afectar ese progreso.
“Estamos empezando a posicionarnos y vamos por buen camino, con estrategias que han dado resultados. ¿Para qué restarnos esa competitividad?”, planteó.
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— La Prensa Panamá (@prensacom) March 27, 2026
Agregó que el enfoque debe estar en promover iniciativas que fortalezcan la conectividad aérea, atraigan nuevas aerolíneas y se traduzcan en un mayor flujo de visitantes al país, en lugar de aplicar medidas que puedan impactar negativamente al sector.
De León coincidió en que incluso la discusión del tema genera una percepción negativa a nivel internacional. “Esto no debería ser parte de la conversación. Debemos enfocarnos en traer más aerolíneas, mejorar la conectividad y fortalecer la competitividad del país”, afirmó, al tiempo que indicó que la Autoridad de Turismo no fue consultada durante la elaboración del anteproyecto.


