Un grupo de más de 300 trabajadores de las tiendas Justo y Bueno decidió romper el silencio y hablar de la crítica situación laboral en la que están desde hace varios meses, cuando la empresa se declaró en proceso de reestructuración.
Pablo Remice, uno de los voceros de los trabajadores, explicó que no reciben el pago de ningún sueldo desde septiembre de este año, y además la empresa tiene más de un año sin pagar los aportes a la Caja del Seguro Social.
“Somos más de 300 trabajadores que no nos han pagado, vamos a establecer una demanda colectiva contra la empresa en el Ministerio del Trabajo, queremos evitar que ellos se terminen de ir sin pagar lo que nos corresponde”, anunció Remice al señalar que esta acción legal será interpuesta ante Mitradel el próximo lunes.
Hace una semana Inversiones Encanto S.A., empresa que había anunciado planes para reflotar Justo y Bueno, declaró que el plan de reestructuración era inviable, luego de haber invertido más de 9 millones de dólares.
Según Inversiones Encanto, S.A. encontraron una empresa con 47 millones de dólares en deudas a proveedores, 3 millones de deuda a los arrendadores de locales comerciales y una morosidad en el pago de las cuotas a la Caja de Seguro Social.
130 tiendas tenía operativo Justo y Bueno en el país y a mediados de este año quedaban abiertas unas 80 tiendas.

Remice relata que las tiendas Justo y Bueno estuvieron abiertas hasta mediados de julio cuando se tuvieron que cerrar porque no se pagaba a los proveedores, tampoco el alquiler ni la electricidad, por lo que algunas tiendas se quedaron sin servicio eléctrico.
“Nos reunieron a algunos en Parque Sur donde queda la sede central y el señor Jorge Plaza informó que iba a liquidar la empresa, pero no nos aclararon qué pasaría con nuestros salarios, prestaciones y otros compromisos”.
Remice señala que les habían prometido que con el proceso de reestructuración la empresa se iba a levantar, pero la realidad era que no recibían mercancía, los anaqueles estaban vacíos y los consumidores se comenzaron a alegar de las tiendas por falta de productos. Dijo que la situación de la empresa no se agravó con la pandemia, al contrario, fue un tiempo de mayor venta y consumo, había tiendas que facturaban al mes más de 130 mil dólares.
Keyla Lefranc, otra de las voceras de los trabajadores, con cuatro años laborando en Justo y Buena, describió que se dieron cuenta de que la empresa estaba en decadencia cuando dejaron de pagar el aporte al Seguro Social, aunque se los descontaban del salario.
Lefranc relata que el 13 de septiembre su jefa inmediata le comunicó que no fueran a trabajar más porque no había dinero para pagar los suelos de ese mes. “Nos dijeron que se iban a quiebra, y que no tenían nada, que iban a tratar de vender algunos activos para pagarnos solo el 20% de la liquidación”, denuncia Lefranc al señalar que el número de trabajadores cuando la empresa estaba operativa llegaba a casi 500.
“A nosotros no nos han liquidado, por lo tanto seguimos siendo parte de los trabajadores de Justo y Bueno, y haremos acciones para exigir el pago de nuestros salarios”, sentenció Lefranc al indicar que se mantendrán en acciones de protesta.
Luis Moreno otro de los trabajadores de Justo y Bueno, con más de cinco años en la empresa, indicó que hasta la fecha no tienen ningún acuerdo de contrato suspendido y tampoco han sido liquidados. “Yo trabajaba en la tienda de Las Mañanitas, la empresa no nos ha pagado los salarios y nos habían pedido esperar hasta febrero de 2023 para ver si entraba otro inversionistas que ayudará a salvar la empresa, pero la verdad es que desde junio de 2021 habían comenzado a despedir personal y no llegaba la mercancía”.
Recuerda que algunos trabajadores ganaban entre 650 y 750 al mes dependiendo de las funciones y el tiempo del contrato.

