El Tribunal Administrativo de Contrataciones Públicas (TACP) dio un paso en firme para resolver la apelación que presentó la empresa brasileña Odebrecht contra la resolución administrativa del contrato para la construcción de la nueva terminal que emitió Tocumen, S.A. el 28 de septiembre de 2021.
El TACP estableció las fechas en las que se realizarán las auditorias para confirmar o rechazar los argumentos presentados por ambas partes dentro del proceso que se ha extendido por más de 18 meses debido a los recursos legales que ha interpuesto Odebrecht en la Corte Suprema de Justicia y que a la fecha han sido rechazados.
El 19 de abril, el TACP llevó a cabo una audiencia de simplificación con el objetivo de acelerar el proceso de presentación de pruebas.
El Tribunal fijó para el 8 de mayo la presentación, por parte de Odebrecht y del aeropuerto, de un informe con los puntos que consideran fueron solucionados desde la presentación del recurso de apelación.
Por otro lado, el Tribunal espera recibir, el 28 de abril, el listado final con los nombres de las personas que serán entrevistadas, testimonios que se incorporarán al expediente como pruebas.
En la audiencia efectuada el pasado miércoles se acordó que el 24 de abril se realizará la toma de posesión de los peritos que fueron designados por Tocumen, Odebrecht y el TACP, quienes en la semana del 15 de mayo, efectuarán una inspección en el edificio para determinar qué trabajos quedan pendientes, cuáles ya fueron atendidos por Odebrecht y recibidos por el aeropuerto, y si la demora afectó la entrada en operación de la nueva terminal de pasajeros.
La compañía brasileña indica que de acuerdo con los términos acordados en el contrato de 2012, Tocumen debía acudir a la esfera arbitral para resolver cualquier diferencia relacionada con los procesos de construcción, mientras que la administración de la terminal aérea sostiene que tenía todo el derecho de anular el contrato debido a los incumplimientos sistemáticos que cometió el contratista.
Por otro lado, Odebrecht asegura que los retrasos provocados por la pandemia respiratoria del coronavirus (covid-19), así como los retrasos en el calendario de pagos por parte del aeropuerto, impidieron que cumpliera con los trabajos pendientes en el edificio de 116 mil metros cuadraos.
Ante estos señalamientos, voceros de Tocumen dijeron que a la empresa solo se le adeudan $7 millones, de un total de $917 millones que terminó costando el proyecto, y que del monto adeudado, un porcentaje corresponde a las retenciones que establece el contrato.
Sobre los retrasos relacionados con la pandemia, Tocumen manifestó que en las adendas 7 y 8 se contemplaron todas las demoras ocasionadas por las restricciones aplicadas durante la pandemia, por lo cual, la empresa no puede utilizar dicho argumento.
El 28 de septiembre de 2021, faltando dos días para que venciera el plazo acordado en la octava adenda del contrato, la administración del aeropuerto tomó la decisión de anular administrativamente el contrato firmado en 2012.
Según la última inspección realizada antes de la anulación del contrato, a Odebrecht le faltaba por completar 640 trabajos pendientes, situación que le impediría cumplir con la última extensión de tiempo.
En febrero de 2020, cuando el aeropuerto firmó la entrega sustancial del proyecto, se identificaron más de 10 mil trabajos pendientes, reparaciones que debían ser solucionadas en un plazo de 4 meses. Sin embargo, debido a las restricciones de movilidad aplicadas durante la pandemia respiratoria del coronavirus (covid-19), el plazo se extendió hasta el 30 de septiembre de 2021.
A la fecha, voceros del aeropuerto, sostienen que la compañía todavía tiene 300 trabajos por resolver, la mayoría relacionados con el sistema de enfriamiento, sistema de controles, entre otros.

