Trump planta su poderío tecnológico de forma simbólica en su visita a China al llevar consigo una comitiva liderada por los empresarios más poderosos del mundo de las telecomunicaciones, inteligencia artificial, microchip, fabricación de carros eléctricos, dispositivos de última generación y financieros entre otros.
La presencia de los directivos de los gigantes empresariales que acompañan al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su visita a China, ha llamado la atención por lo inusual dentro del protocolo.
En la cita con el presidente de China, Xi Jinping, Trump estuvo acompañado con los Ceos de Nvidia, Jensen Huang; de Apple, Tim Cook, y de Tesla, Elon Musk, quienes accedieron al salón del Gran Palacio del Pueblo, donde estaban reunidas las delegaciones de Estados Unidos y el gigane asiático encabezadas por los mandatarios de ambos países.
El portentado tecnológico estadounidense también tiene presencia en China, con fábricas de autos como los de Tesla, y las líneas de producción de Apple. Además del suministro de chip de Nvidia que este año reanudo las ventas a ese mercado.
El presidente chino elogió a los empresarios estadounidenses de quienes dijo que han participado “profundamente” en el proceso de reforma y apertura de China y afirmó que la puerta del país “solo se abrirá cada vez más”, según reseñó EFE con datos de la agencia estatal china xinhua.

Esas palabras marcan una nueva etapa desde que han habido roces por la guerra tecnológica y la puja por las tierras raras que contienen minerales claves para el desarrollo de la alta tecnología y las armas y la confrontación que se ha tenido entre ambas naciones por los aranceles.
Trump afirmó por su parte, de acuerdo al medio oficialista chino Diario del Pueblo, que había llevado a Pekín a representantes “destacados” del sector empresarial estadounidense y explicó que había rechazado la presencia de ejecutivos de segundo nivel porque quería contar únicamente con los máximos responsables de las compañías invitadas, algo que, aseguró, reflejaba el “respeto” de las empresas hacia China y Xi.

“Maravilloso, muchas cosas buenas”, dijo Elon Musk en respuesta a los reporteros que esperaban afuera y que les preguntaron cómo había ido la reunión. Además, Musk rompió el protocolo usar su celular para grabar el entorno.

Mientras, el consejero delegado de Nvidia aseguró que las reuniones “fueron bien” y que “Xi y el presidente Trump fueron increíbles”, en tanto Tim Cook se limitó a hacer con los dedos de la mano un símbolo de la paz seguido de un pulgar en alto.

La delegación empresarial que acompaña a Trump incluye también a responsables de Boeing, Kelly Ortberg; BlackRock, Larry Fink; Visa, Ryan McInerney; Mastercard, Michael Miebach; Meta, Dina Powell McCormick.

Igualmente asisten por GE Aerospace, Larry Culp; de Qualcomm, Cristiano Amon; de Goldman, Sachs David Salomon, y Jane Fraser, máxima ejecutiva de Citi, lo que indica el marcado carácter económico y comercial de una visita en la que también están sobre la mesa la guerra en Irán y la cuestión taiwanesa.

Los empresarios sustuvieron una reunión con el primer ministro chino, Li Qiang, en una señal de la integración que se quiere lograr y los acuerdos que pueden surgir con Estados Unidos en esta nueva etapa de las relaciones bilaterales.


