Diez años después de que se despojara a la Facultad de Ciencias Agropecuarias de sus terrenos para venderlos al Aeropuerto de Tocumen, la Universidad de Panamá obtuvo la aprobación del Gabinete para comprar una finca de 325.2 hectáreas ubicada en Chepo, por un monto de $3.8 millones.
Los terrenos se utilizarán para darle continuidad a la formación de los futuros profesionales del agro, luego de que en 2012, durante la administración del presidente Ricardo Martinelli, se vendieron las tierras ubicadas en Tocumen, dejando a los estudiantes desamparados para desarrollar sus prácticas de campo e investigaciones.
“La Facultad de Ciencias Agropecuarias perdió un centro de investigaciones agropecuarias que había facilitado información a los productores en semillas de maíz, arroz, ganado porcino y bovino”, lamentó el decano Eldis Barnes.
Estos terrenos que fueron vendidos al Aeropuerto de Tocumen le pertenecían a la Universidad de Panamá y están ubicados a un costado de la terminal aérea. En su momento se dijo que la decisión de venderlos era para ampliar las instalaciones aéreas. Sin embargo, Barnes dice que eso fue parcialmente cierto porque “ampliaron el aeropuerto con una parcela muy pequeña de lo que era el centro de estudios de la Facultad y luego vendieron otra parte para el Instituto Técnico Superior Especializado (ITSE) y a otros, dejando a la Facultad sin centro de estudios”.
Detalló que desde ese evento, hace 10 años, los estudiantes han tenido que estar asistiendo a centros privados para hacer sus prácticas, donde no se puede dar el mismo tratamiento y los procedimientos requeridos. Los estudiantes también asisten atender su formación práctica en otra pequeña finca que tiene la Universidad en Higueronal, frontera con Darién.
Los terrenos que se están adquiriendo pertenecen a la sociedad anónima Gones Hermanos, S.A.
Barnes dijo que el Gabinete aprobó la adquisición directa “porque estamos comprando una finca para desarrollar actividades agropecuarias. No puede ser cualquier finca o terreno pedregoso, con mala calidad de suelo”.
Se informó que previo a la decisión de compra se verificó con una comisión de técnicos agropecuarios que estos terrenos eran adecuados para desarrollar labores de fitotecnia, zootecnia, ingeniería agrícola, desarrollo agropecuario y práctica de campo de as estudiantes de ciencias de la familia.
El dinero para la compra está en el presupuesto de 2022 de la Universidad de Panamá pero faltaba la autorización del Gabinete, que tras ser aprobada, solo faltaría el refrendo de la Contraloría.
“Vamos a esperar que se publique en Gaceta Oficial, para firmar el contrato y enviarlo al contralor Gerardo Solís, quien estaba en el Gabinete” cuando se tomó la decisión, agregó.
Impulso al agro
Con un panorama internacional complicado de escasez de alimentos, Barnes reafirmó que Panamá no irá al primer mundo si no desarrolla su sector agropecuario.
“Ese desarrollo agropecuario pasa por la formación de un recurso humano de calidad y preparado en recursos tecnológicos modernos”, dijo.
En segundo lugar, destacó la importancia de la investigación agropecuaria, en la cual la Facultad de Ciencias Agropecuarias tiene experiencia. “Nosotros generamos una semilla de arroz FCA616 que demoró casi 10 años en obtenerse, pero que hoy día es la que más se utiliza en el país. Casi un 70% de la producción de este grano es de esa semilla”, reveló Barnes.
En cuanto al recurso para formar a profesionales del agro, dijo que cuentan con más de 40 graduados en universidades ubicadas en Francia, España, México, Estados Unidos, Cuba, Suramérica, entre otros.
Destacó la importancia de que más jóvenes se incorporen a estudiar carreras del sector agropecuario. Actualmente la Facultad de Ciencias Agropecuarias tiene 2 mil 400 estudiantes de un total de 94 mil estudiantes que tiene la Universidad de Panamá.
Se necesita que las políticas del Estado apunten al desarrollo del sector agropecuario, ya que un 40% de la población depende de la agricultura.
“Los estudiantes también ven por donde va el país... Todo se concentra en la capital, entonces tenemos que cambiar un poco el enfoque, apuntar al desarrollo agropecuario y a la tecnología”, indicó Barnes.

