DAVID, Chiriquí.- El espigado y joven lanzador chiricano Ernesto Silva, quien ha sido designado por el piloto de Chiriquí Arístides Bustamante como abridor del primer partido de final del béisbol mayor, expresó que es un honor para él ser el elegido, pero al mismo tiempo una responsabilidad.
Las novenas de Chiriquí y Bocas del Toro ponen en marcha esta noche la batalla por la corona, en el estadio Kenny Serracín, de David.
“Para mí todo partido, o en cada episodio, al ser llamado para lanzar es un honor, pero todo eso también tiene una gran responsabilidad la cual aceptó con humildad y como siempre busco dar lo mejor de mis conocimientos a favor del equipo”, expresó Silva.
Consideró que esta campaña ha tenido un buen desempeño y lo más importante alejado de lesiones.
“Me he sentido muy bien alejado de ellas y por eso trabajé fuerte durante todos los entrenamientos de la pretemporada para evitarlas en todo lo posible”, explicó.
Resaltó que en el actual combinado chiricano existe mucha unión, “una gran familia que hemos logrado una excelente integración durante un periodo de cinco largos meses en que hemos entrenado, jugado, comido y hospedados juntos”.
“Hoy con la fe en Dios que me de la capacidad mental pondré todo mi empeño para aportar mi grano de arena en alcázar la victoria que dedico a mi familia y a mis seguidores, apuntó el derecho lanzador nacido en la zona occidental de Chiriquí.
Por la novena de Bocas del Toro está programado para abrir el experimentado Luis Machuca.
