Las elecciones de 1968

Temas:

De acuerdo con Conniff, adversarios tradicionales de Arnulfo Arias desconfiaban del candidato David Samudio y decidieron apoyar a Arnulfo. De izquierda a derecha: Raúl Arango, Max del Valle, Roberto F. Chiari, Arnulfo Arias, José D. Bazán, Ricardo Arias Espinosa y Bernardino González Ruiz. De acuerdo con Conniff, adversarios tradicionales de Arnulfo Arias desconfiaban del candidato David Samudio y decidieron apoyar a Arnulfo. De izquierda a derecha: Raúl Arango, Max del Valle, Roberto F. Chiari, Arnulfo Arias, José D. Bazán, Ricardo Arias Espinosa y Bernardino González Ruiz.
De acuerdo con Conniff, adversarios tradicionales de Arnulfo Arias desconfiaban del candidato David Samudio y decidieron apoyar a Arnulfo. De izquierda a derecha: Raúl Arango, Max del Valle, Roberto F. Chiari, Arnulfo Arias, José D. Bazán, Ricardo Arias Espinosa y Bernardino González Ruiz.

Para 1968, la proximidad de las elecciones presidenciales en Panamá y los Estados Unidos politizó la ratificación de los tratados del Canal llamados tres en uno y fue la causa de que se archivaran.

El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Eleta, había conducido las negociaciones en secreto y eso había despertado la suspicacia popular. Líderes de sindicatos panameños en el Canal temían que sus condiciones resultaran perjudicadas por el tratado. Los nacionalistas y los estudiantes exigían el fin inmediato de la ocupación estadounidense.

Cuando a finales de 1967 el presidente Marco Robles comprendió que no tenía votos suficientes para ratificar los tratados, informó de ello al Departamento de Estado que inmediatamente interrumpió la mayoría de los programas de ayuda y archivó los tratados.

La coalición electoral de Robles se dividió, lo cual le convirtió en un político derrotado. En septiembre había declarado que respaldaría la candidatura de su ministro de Hacienda, David Samudio, tecnócrata formado en los Estados Unidos que no pertenecía a las antiguas familias. Las propuestas de reforma fiscal de Samudio le ocasionaron el inmediato rechazo del expresidente Roberto Chiari y otras familias de la oligarquía. Robles no pudo apoyar significativamente a Samudio porque en febrero de 1968 estuvo a punto de ser depuesto por la Asamblea.

Las antiguas familias (Arias, Guardia, Arosemena, Chiari, Boyd, Vallarino y otras) habían hecho sus fortunas en industrias oligopólicas (mercados controlados o dominados por pocos actores) como las de refinamiento de azúcar, ganado, cemento, cerveza y materias primas, así como de actividades consistentes en la venta al por mayor de servicios legales. Habían protegido sus intereses por medio de contactos con el Gobierno y vínculos de amistad con funcionarios de la Zona del Canal. Ahora, tropezaban con un grupo (Samudio) que no les merecía confianza y ello les colmaba de incertidumbre sobre el futuro de sus relaciones con los Estados Unidos.

En consecuencia, decidieron abandonar su tradicional oposición a Arnulfo Arias (que contaba con gran apoyo de las masas), creyendo que se había ablandado a sus 70 años y que sería fácil de controlar por el hecho de que no podía ocupar cargos públicos (había sido condenado por extralimitación de funciones en 1951, cometida al derogar por medio de un decreto la Constitución Nacional).

Así, Arnulfo organizó una coalición que incluía a muchos chiaristas, elementos de la Guardia Nacional y la mayoría de los diputados de la Asamblea Nacional. Obtuvo el 55% de los votos en las elecciones de mayo de 1968.

El carácter sorprendente de las coaliciones electorales de 1968 reveló cierta desesperación en la lucha por el poder. La Guardia Nacional continuaba siendo árbitro principal, pero ya no actuaba al impulso de una sola voluntad (como en tiempos del coronel José A. Remón). La burocracia estaba en manos de figuras como Robles, Samudio y Eleta, que habían surgido recientemente al escenario político y cuyas fortunas tenían su origen en la administración de las finanzas públicas. Si hubiesen podido sostenerse en el poder, habrían conseguido que se aprobasen los tratados tres en uno, lo que les habría reportado inmensos beneficios económicos. Los elementos reformistas del programa electoral de Samudio en 1968, convencieron a la oligarquía que no debían confiarle el poder.

Sin embargo, las elecciones no despejaron el ambiente político. Hubo acusaciones de fraude, riñas callejeras y conspiraciones de cuartel. Lo que auguraba peores males era la política de los oficiales de la Guardia Nacional. El coronel Bolívar Vallarino había rehusado la invitación de Roberto Chiari para que presentase su candidatura a la Presidencia y había intentado permanecer fuera de la pugna electoral, pero no había conseguido impedir que algunos oficiales jóvenes participaran en actividades electorales. En un principio se les había dicho que apoyaran al candidato de Robles, por lo que muchos se enfadaron cuando les pidieron después que permanecieran neutrales o que respaldaran a Arnulfo, el enemigo tradicional de la Guardia. Remón siempre había limitado la actividad política a unos cuantos colegas que desempeñaban altos cargos, pero en los años 1950 dicha actividad se había propagado a los mandos medios, resultado de la creciente profesionalización, de acuerdo con un analista.

En septiembre de 1968 los oficiales hicieron un pacto con Arnulfo. Este exigió la renuncia de Vallarino después del 1 de octubre. Vallarino aceptó a condición de que fuese reemplazado por el coronel José M. Pinilla y que la jerarquía permaneciese intacta. Vallarino esperaba que este pacto impidiese la politización de la Guardia y que de ese modo podría protegerle a él y a la oligarquía.

Sin embargo, Arnulfo decidió que una jerarquía intacta no le permitiría gobernar. El 4 de octubre removió a Vallarino y a Pinilla. Muchos oficiales de alta graduación serían trasladados de la capital o enviados a ocupar puestos en el extranjero, todo ello por haber apoyado a Samudio durante las elecciones y después de ellas. Esto empujó a la Guardia a deponer a Arnulfo el 11 de octubre. Al inicio, los líderes del golpe pidieron al vicepresidente, Raúl Arango, que asumiera la Presidencia. Al negarse, formaron una junta encabezada por Pinilla y Bolívar Urrutia. Las autoridades estadounidenses dieron a conocer inmediatamente su oposición al golpe, pero en noviembre reconocieron a la junta militar.

FUENTES Editor: Ricardo López Arias Autor: Michael Conniff. Profesor de historia. San José State University. Fotografía: Colección RLA/AVSU Comentarios: raíces@prensa.com

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Destacados

Lo último en La Prensa

Hace convocatoria Sampaoli: La presión afecta a Argentina

Jorge Sampaoli asumió las riendas del equipo argentino en el último tramo de la eliminatoria. Jorge Sampaoli asumió las riendas del equipo argentino en el último tramo de la eliminatoria.
Jorge Sampaoli asumió las riendas del equipo argentino en el último tramo de la eliminatoria. AP

La presión por ganar que encara la selección de Argentina cada vez que sale a la cancha “termina atentando contra el talento y ...

REOS Ministerio Público investiga incendio en la cárcel de David

Bomberos sofocaron el incendio. Bomberos sofocaron el incendio.
Bomberos sofocaron el incendio. Especial para La Prensa/Flor Bocharel

La Sección de Atención Primaria del Ministerio Público (MP) en Chiriquí inició de oficio este viernes 20 de octubre una ...

Gran Premio Estados Unidos Hamilton domina ambas sesiones de prácticas

Lewis Hamilton se encamina a marcar una clara ventaja en la cima de la clasificación de pilotos. Lewis Hamilton se encamina a marcar una clara ventaja en la cima de la clasificación de pilotos.
Lewis Hamilton se encamina a marcar una clara ventaja en la cima de la clasificación de pilotos. AP

Lewis Hamilton manejó en el Circuito de las Américas como quien ha ganado cuatro veces en esa pista.El piloto de Mercedes y ...