Bryan Cranston parece tan apartado del homicida Walter White que uno se pregunta cómo logró canalizar tanta oscuridad con una ferocidad digna del Emmy en "Breaking Bad".
Pero en su nuevo libro de memorias, "A Life in Parts", Cranston detalla un incidente de la vida real que lo ayudó a meterse en su personaje: una exnovia trastornada que lo amenazó de muerte y lo llevó a tener pensamientos violentos hacia ella.
"Ella amenazó con matarme, era una cosa constante y hubo momentos en los que pensé que me estaba enloqueciendo", dijo Cranston, quien más tarde se casó con la actriz Robin Dearden, con la que ha estado 27 años.
Es uno de los momentos más reveladores del libro, publicado a principios de mes. El actor ganador de cuatro premios Emmy cubre de todo, desde su niñez hasta su emblemático papel en "Breaking Bad" y sus retos personales.
Cranston, de 60 años, conversó sobre algunos de esos momentos en una entrevista reciente con The Associated Press.
El actor habló de qué lo llevo a escribir sobre querer matar a su exnovia.
Cranston dijo que estaba atemorizado, se sentía como un animal atrapado y se dio cuenta de que era capaz de matar a alguien.
La experiencia me ayudó a desarrollar a Walter White en su transición, porque Walter tuvo que aceptar eso mismo.
Que él era de hecho un buen tipo, pero al hacer la transición a un tipo no tan bueno, pudo ser honesto consigo mismo y decir, "Sí, puedo quitarle la vida a alguien", y eso es algo difícil de decirle a la persona en el espejo.
Al preguntarle sobre que lo llevo a escribir un libro en este punto de su carrera, el actor manifestó que estaba consciente desde un punto objetivo de que la ola del tsunami que creó "Breaking Bad" también creó una oportunidad tremenda para él.
"Existe un pico y un valle en las carreras y eso incluye la fama; si uno tiene la suerte de montarse en la ola de la fama hasta estancarse, no va a durar allí. Creo que simplemente es la ética laboral de obrero con la que me criaron", agregó.
En la segunda temporada de "Breaking Bad", Walter ve morir a la novia de Jesse Pinkman, Cranston expresó que tuvo esta experiencia transformadora, casi alucinógena, en la que vi el rostro de mi verdadera hija, Taylor. Su rostro tomó el lugar de Krysten Ritter y me hizo, tú sabes, dudar.
Y Dios, es gracioso, cada vez que vuelvo a contar esta historia siento un desasosiego en el pecho porque pienso que es mi mayor temor. Que algo le pase a un hijo, a tu propio hijo, es inconcebible.
