Ya hace mucho tiempo que los premios MTV Video Music Awards hablan más del espectáculo que de los ganadores, y en la edición de este domingo se mantendrá esta regla con la presencia de Rihanna, Britney Spears y Kanye West.
Apartándose de las ceremonias de premiación tradicionales, los productores de MTV afirmaron que simplemente eligieron a los artistas y dejaron a su espontaneidad todo lo que ocurrirá este domingo en el escenario del Madison Square Garden de Nueva York.
El show, transmitido en más de 120 países, abrirá los micrófonos al rapero Kayne West, quien en la edición del año pasado anunció su poco probable candidatura a la presidencia en 2020.
Ya en 2009 aprovechó esta tarima para acusar a Taylor Swift de robarle el premio a Beyoncé. La puerta está abierta para las extravagancias como a los gestos serios, en un año marcado por los conflictos en el mundo, las tensiones raciales y las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
"El año pasado tuvimos una aproximación un poco más lúdica. Este año es como si dejáramos carta blanca a los artistas, no sólo para su arte sino también para sus declaraciones sobre lo que creen que está pasando en el mundo", dijo a la AFP el productor ejecutivo del show, Erik Flannigan.
"Tienes que encontrar un equilibrio entre la actualidad y ser pesado, porque también es una enorme fiesta. Queremos hacer los dos a la vez", explicó.
Un año después de elegir a la imprevisible Miley Cyrus como maestra de ceremonias, MTV decidió para esta edición repartir la responsabilidad entre varias personalidades, en un espectáculo.
Los pesos pesados de la industria de la música subirán a escena: Britney Spears, Rihanna -que recibirá el premio Michael Jackson a los logros en su carrera-, Ariana Grande o las estrellas del rap Nicki Minaj, Common y Future.Una de las presentaciones más esperadas es la de Britney Spears y su nueva canción "Make me..." junto al rapero E-Eazy.
