La saga Fast & Furious llega a su fin con la séptima película de esta historia sobre carreras de coches ilegales que se estrena este 2 de abril en casi toda Latinoamérica, e incluye un sentido homenaje a Paul Walker, su estrella fallecida hace más de un año.
La trágica muerte de Walker en noviembre de 2013 en un accidente de tráfico amenazó la continuidad del rodaje de la última entrega porque el actor de 40 años no había terminado de filmar todas sus escenas.

Pero tras un tiempo de duelo, el equipo del film llegó a una brillante idea para poder terminar la producción y proyectar en los cines de todo el mundo el último trabajo de su héroe.
Los hermanos del actor , Caleb y Cody, se sumaron al reparto y asumieron la tarea de reemplazar a Paul, inyectándole más emotividad al final de esta saga.
Taquilla
Walker volvió a ponerse en la piel de Brian O'Conner, un agente que se infiltra en el mundo de las carreras de vehículos ilegales para desarticular a las bandas organizadoras.Entre persecuciones y adrenalina, O'Conner se hizo amigo de Dominic Toretto, un corredor de automóviles y exconvicto de origen italiano interpretado por Vin Diesel.Walker sentía un gran cariño por su personaje, que le catapultó a la fama y unió por siempre su nombre al de esta franquicia.
La séptima entrega de Rápidos y Furiosos, que debuta oficialmente en Estados Unidos el viernes bajo el título de Furious 7, promete pulverizar la taquilla y engrosar los 2 mil 400 millones que lograron las seis primeras cintas a nivel mundial.
En esta ocasión la trama gira entorno a la sed de venganza que busca Deckard Shaw (Jason Statham) contra Dominic Toretto y su familia por la muerte de su hermano Owen.
Los expertos prevén que Rápidos y Furiosos 7 llegará a los 100 millones de dólares de recaudación en su primer fin de semana en los cines de Estados Unidos. Esa taquilla podría rozar los 250 millones a nivel global, la misma cifra de su presupuesto.