El ansiado y presagiado regreso de Jon Snow. La forma en la que Ramsay Bolton encuentra su final. Y los devastadores alcances de la ira de Cersei Lannister.
Las legiones de seguidores en todo el mundo de la serie televisiva Game of Thrones aún tienen frescos los recuerdos de la montaña rusa de emociones que le dejó la sexta temporada, que trajo grandes dosis de los conflictos que ha explotado desde el primer momento: traiciones, rencor, venganzas y grandes batallas, dentro de un universo fantástico de dragones, hechizos y ejércitos de muertos vivientes, en el que la constante lucha y los ríos de sangre derramada se justifican con un solo objetivo: el poder.
Ahora a Game of Thrones le depara una nueva pelea, cuando esta noche se enfrente a The Americans, Better Call Saul, Downton Abbey, Homeland, House of Cards y Mr. Robot por el premio a la Mejor serie dramática de los Emmy 2016.
La producción basada en los libros de George R. R. Martin ya se llevó el máximo galardón de la televisión el año pasado y es la favorita para repetir.
La verdadera sorpresa sería que alguna de las otras series nominadas logre el triunfo por encima de Game of Thrones, a juicio de los expertos que han compartido sus pronósticos en un abanico de medios de Estados Unidos y otras latitudes.
Y aparte de la estatuilla a Mejor serie dramática, se espera también que el programa estrella de HBO se lleve a casa al menos un par de premios y supere el récord de 37 Emmys para una serie. El trono lo ostenta, por ahora, la comedia Frasier, lanzada en 1993. Game of Thrones solo necesita tres Emmys para entrar en la historia de la televisión.

