La Sinfonía Número 9 en re menor, op. 125, es una de las más hermosas composiciones de la música clásica de todos los tiempos.
Es un canto a la vida, a la hermandad, a la solidaridad y a la libertad. Por eso, el maestro español Íñigo Pirfano (Bilbao, 1973) decidió llevar la emblemática pieza de Ludwig van Beethoven a lugares donde se necesita, para que alimente de esperanzas a sus residentes.
De allí que esta creación compuesta entre 1818 y 1824 por el genio alemán, forme parte del proyecto musical A Kiss for all the World.
Esta iniciativa arrancó en España, en el Hospital 12 de Octubre de Madrid, y en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo.
Luego viajó rumbo a Bogotá, Colombia, donde fue escuchada en la Universidad Minutos de Dios, en la prisión La Picota y en el Aeropuerto El Dorado.
“Esta iniciativa acerca el mensaje profundo de la Novena Sinfonía a todas esas personas y colectivos que, por distintos motivos —marginación, enfermedad, exclusión, pobreza, etc.—, nunca han tenido la ocasión de escucharla, y de resultar transformados al contacto con esta obra maestra, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2003”, dice Pirfano.
En 2016 pasarán por Perú, Chile, Puerto Rico y Panamá. Mientras que en 2017 recorrerán Europa, Asia y África.
Ahora esta propuesta llega a nuestro istmo. Serán tres conciertos: el 11 de mayo a las 10:00 a.m. en el Instituto Oncológico Nacional; el 12 de mayo a las 7:30 p.m. en el domo de la Universidad de Panamá; y el 13 de mayo a las 8:00 p.m. en el Ateneo de la Ciudad del Saber.
“Todos los artistas que participan en las presentaciones son panameños. Contamos con la participación de la Orquesta Sinfónica Nacional, el Coro de la Universidad de Panamá, preparado por el profesor Erick Parris y los maestros asistentes Paola Cuéllar y Abdiel Goddard, así como cuatro magníficos solistas locales: Liz Ortega, Sahara González, Fabián Candanedo y Salvador Ríos”, resume Íñigo Pirfano sobre el evento rítmico.
