Isabel II de Inglaterra describió el peso (literal) de la corona en un documental de la BBC que revela que las joyas de la monarquía se escondieron de los nazis en una caja de galletas.
Cuando uno lleva esa corona de 1.28 kilos, cargada de piedras preciosas, “no puedes mirar abajo para leer el discurso, hay que subir el discurso, porque si lo hicieras te romperías el cuello”, explicó la monarca en esta entrevista para un documental que se emitirá el domingo.
La reina usaba la corona una vez al año, en la lectura de su discurso en el Parlamento, y ya prescindió de ella la última vez que se dirigió a los diputados y los lores.
“Así que las coronas tienen desventajas, pero aparte de eso son cosas muy importantes”, bromeó, en una de las muy pocas ocasiones en que ha hablado a un medio de comunicación.
La corona se hizo para el padre de la reina, Jorge VI, en 1937, y contiene 2 mil 868 diamantes, 17 zafiros, 11 esmeraldas y cientos de perlas.
“Afortunadamente, mi padre (Jorge VI) y yo tenemos una forma de cabeza parecida, y una vez te la pones se ajusta”, añadió.
