La reina Isabel II de Inglaterra, "la jefa", como la llaman sus nietos, cumplió este jueves 90 años sin mostrar agotamiento, insensible a la edad de su heredero, el príncipe Carlos, y sin los achaques de la vejez.
Durante su reinado, Isabel II ha visto desfilar a 18 primeros ministros británicos y 15 presidentes de Estados Unidos.
Isabel II nació en Londres el 21 de abril de 1926. Cuando ascendió al trono en 1952, con solo 25 años, Winston Churchill era primer ministro, India acababa de conseguir su independencia, Londres todavía gobernaba en partes de Asia y África y Josef Stalin gobernaba con mano de hierro la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Los años se suceden –ya es la/el monarca más longeva/o de la historia británica– y la reina sigue atendiendo compromisos, más de 300 en 2015, despachando semanalmente con el primer ministro, recibiendo información diaria de las actividades del Parlamento, alojando a mandatarios extranjeros en las visitas de Estado y realizando ella misma las suyas, si bien los territorios lejanos de la Commonwealth, como Australia, han quedado ya marginados de su agenda.
El príncipe Carlos leyó en su honor un fragmento de Enrique VIII de William Shakespeare, de cuya muerte se cumplen 400 años el sábado, la otra gran efeméride británica de la semana. En concreto, recitó en la BBC un extracto del discurso del arzobispo Thomas Cranmer al rey Enrique VIII con motivo del nacimiento de la futura reina Isabel I, en el que le desea muchos años de vida.
"Será, para felicidad de Inglaterra, una princesa anciana; muchos días la verán, y sin embargo no pasará uno sin una gesta con que coronarlo", recitó el príncipe Carlos, que a los 67 años se ha convertido en el heredero al trono británico más anciano.
El primer ministro David Cameron rindió también tributo a la reina tildándola de "roca a la que agarrarse para nuestra nación". Isabel II pasará el día en el castillo de Windsor, donde esta noche celebrará una cena familiar privada. El Parlamento se iluminará rojo, azul y blanco en su honor, y el ejército disparará salvas de cañón desde la Torre de Londres y Hyde Park.
Sin embargo, la celebración oficial de su cumpleaños –con un desfile militar y un gran pícnic en el Mall, la avenida frente al palacio de Buckingham– no será hasta junio, siguiendo una vieja tradición de los reyes británicos, que esperaban al buen tiempo para ahorrarse celebraciones pasadas por agua.
Una nueva encuesta sugiere que el público británico quiere que las cosas sigan como hasta ahora, y un 70% cree que debería reinar el mayor tiempo posible, el porcentaje más alto desde 1981.
El apoyo a la monarquía sigue siendo elevado, con un 76% de aceptación, según esta encuesta de Ipsos-Mori para el King's College de Londres. "La reina es muy popular, agrada personalmente y la gente opina que hizo un trabajo excelente", dijo a la AFP Roger Mortimore, profesor en el Instituto de Historia Contemporánea británica de esta prestigiosa universidad.
