La cena navideña es probablemente la comida más esperada del año.
Semanas de inversión y esfuerzo por lograr poner sobre la mesa las viandas más apetitosas resultan una invitación difícil de rechazar.
Para los panameños, la comida de Navidad se traduce en platos típicos, aseguran Lubianka Ortega y Manuel López, creadores de la comunidad digital gastronómica “Cocino porque me gusta”.
Tamales, arroz con guandú, ensaladas de papa y el arroz con pollo de tradición ocupan el proscenio de todo banquete respetable, en donde el gran protagonista de la Nochebuena es el jamón o pavo navideño.
No obstante, en los hogares de régimen vegetariano el ágape cristiano se constituye de embocaduras originales en sabor y en su preparado.
Para Ortega, quien se denomina como una entusiasta de la buena cocina, la Navidad resulta una oportunidad propicia para sumar nuevos platillos al banquete familiar.
Con ella concuerda Franco Rivera, quien desde hace cinco años asumió una dieta ovolactovegetariana, y desde entonces, las celebraciones fuera del hogar las disfruta “apartando del plato aquello que no puede consumir”.
“Tamal sin pollo, arroz con guandú, rosca de pan y algunas ensaladas es lo que suelo comer durante las fiestas”, comenta Rivera, quien considera que aunque en el mercado local hay servicios especializados en bandejas vegetarianas, incluir un menú vegetariano o vegano en la mesa navideña desentona con los estándares de la festividad.
Las canciones de tradición tampoco ayudan, ya que desde el primer albor de diciembre las estrofas de celebridades de la música latina como El Gran Combo y Los Hijos del Rey recuerdan la proximidad de las fiestas con sabor a lechón, morcilla y pavo.
Durante las fiestas decembrinas se suele compartir con la familia y los amigos. Es por ello que para Lubianka Ortega y Manuel López, creadores de la comunidad culinaria en Facebook “Cocino porque me gusta”, la ocasión resulta ideal para renovar el recetario y probar con nuevos sabores.
Ya sea para la Nochebuena o el almuerzo navideño, hay platos o “picadas” que se pueden incluir en el menú para darle un toque original al agasajo.
Ortega sugiere añadir por lo menos un platillo que pueda ser degustado por cualquier persona, sin importar su régimen alimenticio. Un ejercicio, que en concepto de la creadora de la comunidad culinaria resulta bastante fácil, dada la gran variedad frutal y vegetal disponible en el istmo.
Para Franco Rivera, quien trabaja como empresario de bienes raíces, por otro lado, una opción fácil de “colar” sobre la mesa podría ser una lasaña de espinacas como sugerencia.
Dependiendo de la dieta de sus invitados, pueden variar los ingredientes. Sin embargo, apunta Ortega que los mejores resultados se obtienen utilizando componentes frescos y naturales.
Los interesados en incursionar en la cocina y un estilo de vida vegano también se pueden apoyar en algunos organismos ambientalistas, como PETA, que además de su campaña para salvar 20 mil cerdos para la Nochebuena lanzó en sus sitios oficiales en inglés y para el público latinoamericano, una variedad de recetas navideñas que incluyen entradas, platos fuertes y postre, además de un manual para instructivo sobre cómo iniciarse en un estilo de vida vegano y amigable con el medio ambiente.
A estas iniciativas libres de carne esta noche se le unirán personalidades como el senador estadounidense Cory Booker, vegetariano desde la adolescencia, y celebridades como la canadiense Pamela Anderson, el cantante británico Morrisey y la estadounidense Olivia Wilde.

