Nicola Cruz ha tomado como fuente de inspiración los paisajes naturales, el agua y la cosmovisión de los pueblos andinos para crear una propuesta musical que destaca por sus atmósferas sonoras llenas de magia y misticismo.
Para el DJ y productor franco-ecuatoriano, la razón de que su proyecto, al que denomina "Andes Step", tenga eco en la escena internacional de la música electrónica radica en su nivel de instrumentación, pero también en las historias que plasma en sus canciones, cuyas líricas sobre la selva amazónica, los volcanes, las montañas y los rituales de las etnias latinoamericanas le han hecho ganar adeptos por el mundo, incluido el músico uruguayo Jorge Drexler.
"Hay una cualidad que he descubierto en la música andina y se llama misticismo", dijo Cruz a The Associated Press, en una entrevista realizada la noche del viernes previo a su presentación en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas, en el marco del Festival Internacional Cervantino.
"Los bombos, las quenas y el charango son el reflejo de ese misterio que encierra la región y sus pueblos, algo que a mí me sedujo desde la primera vez que los escuché", agregó.
Con su álbum debut, "Prender el alma" de 2015, el músico nacido en Francia, pero criado y radicado en la capital ecuatoriana, ha participado en importantes festivales internacionales, como en la edición 13 mexicana del Festival Mutek, el español Sónar, el colombiano Estéreo Picnic y en marzo próximo hará lo propio en la edición argentina del Festival Lollapalooza.
"El disco ('Prender el alma') se lanzó el año pasado y ha tenido bastante exposición, y ello conlleva muchas cosas; por ejemplo, defender el álbum, tocar en bastantes lugares y presentar tu manifiesto sonoro a otros públicos, incluido México, donde estamos acá ahora", dijo Cruz.
El compositor contó que recibió con gran alegría la invitación del Festival Internacional Cervantino, cuya edición 44 concluirá el domingo en la capital guanajuatense, por ser un lugar tan inspirador y lleno de historia.
"Yo llegué a México en 2006 y aquí viví durante cinco años, vine a estudiar ingeniería de sonido a la capital mexicana", recordó.
Para él, explorar uno u otro ritmo folclórico implica absoluta dedicación y respeto, pero también una indagación a nivel espiritual.
"Me gusta colaborar con amigos que estén involucrados en el género musical que quiero abordar, para mí resulta una propuesta más sincera", comentó. "Yo siento la música como la gente la siente. Muchas veces estoy tocando y me siento conectado, otras veces no. Y cuando sucede eso, me cambió la sintonía para que todo fluya y pueda surgir esa conexión", dijo Cruz.
Tras su paso por el Festival Cervantino, Nicola Cruz ofrecerá una serie de presentaciones en México que incluyen conciertos en las ciudades de Querétaro, Guadalajara y Torreón.
