Después de seis días de desfiles y presentaciones, concluyó la Semana de la Moda de Milán donde dominaron tendencias clave para la temporada otoño-invierno 2015, firmadas por renombrados diseñadores, así como jóvenes talentos que compiten con creatividad e imaginación.
La nueva era de Gucci, gracias a su nuevo director creativo Alessandro Michele, se inaugura con el "destape", gracias al uso de tejidos transparentes con los que la célebre casa italiana rompe con su pasado.
Preferencia
Domenico Dolce y Stefano Gabbana dedicaron su colección a la adorada mamma italiana por excelencia. Rindieron un verdadero homenaje a la maternidad presentando en sus desfiles modelos embarazadas o con sus hijos en brazos, entre ellos un bebé recién nacido. Naturalmente, hermoso como la madre. Algunos trajes estaban decorados con la frase: "Te quiero mamá" en francés y en italiano.
Botas altas, por encima de la rodilla, botas de media altura, botines, de cuero, gruesas, finas o largas dominaron en las colecciones de Alberta Ferretti (negras), Emilio Pucci (negro y blanco), Elisabetta Franchi (azul), Versace (verde, rojo y anaranjado), MSGM (anaranjado) y Moschino (anaranjado y azul con pompones plateados).
El rey Giorgio acuña a la edad de 80 años un modelo nuevo de falda-pantalón, un híbrido entre una minifalda y un pantalón corto, gracias a una falda abierta adherida al pantalón. Una propuesta "moderna y a la vez normal", la calificó el célebre estilista, que lanza así un nuevo objeto del deseo femenino.
Expuestos o sugeridos, los senos han causado sensación en Milán. Bluemarine decora los pezones, para la marca Marco De Vincenzo deben ser pequeños, Gucci los cubre con telas transparentes, al igual que Emilio Pucci, quien también los descubre con sus vestidos con transparencias.
Simpatía
El patchwork se perfila como una de las tendencias de la temporada. En cuero, ante, piel y hasta seda. Fendi, Etro, Dsquared2 lo proponen bajo forma de abrigo de piel, vestidos cruzados, capas. Un elogio al trabajo minucioso y artesanal que permite encajar piezas de texturas diferentes y tamaños distintos. Un estilo que inspiró a Antonio Marras para su marca "I'm Isola Marras", que combina cuadros escoceses, faldas de cuero, capas y maxi bufandas.
El color negro regresó a las pasarelas de Milán: Salvatore Ferragamo, Emilio Pucci, Jil Sander, Roberto Cavalli, Ter y Bantine, Fatima Val apostaron por prendas negras, verdadero protagonista de las colecciones. Los estampados y los colores pasteles para el otoño y el invierno también brillaron en Milán. Marcas como Prada, Fendi, Max Mara y Moschino propusieron los aguamarina, beige, rosa y azules pálidos.
Milán decretó el regreso triunfal de las mallas: Dolce & Gabbana y Versace las han defendido tradicionalmente, mientras Bottega Veneta, Fay and Smaller y Au Jour Le Jour las han convertido en una prenda deportiva de alta costura. La marca Grinko pisa fuerte en Milán con su estilo de niño caprichoso, sus prendas enormes oversize, una tribu urbana de sombrero ancho o de equitación, de estampado blanco y negro y aire provocador.







